- Un informe de la autoridad científica independiente confirma a la Comisión que los programas de exportación citrícola a la UE seguidos por este país contra la ‘Falsa polilla’ son ineficaces porque no evitan que se dé un riesgo elevado de entrada y establecimiento de esta grave plaga
Valencia, 31-8-2021.- La Thaumatotibia leucotreta o ‘Falsa polilla’ (FCM) es una plaga extendida por África, presente incluso en un país con clima también mediterráneo como Israel, endémica de Sudáfrica y de la que Europa, hasta el momento, está exenta. Está calificada por la normativa comunitaria como de cuarentena y considerada en el ‘top 20’ de las enfermedades cuya lucha está regulada como “prioritaria” por su mayor impacto “económico y medioambiental”. Pues bien, dadas las reiteradas interceptaciones en puertos europeos de partidas infestadas, la Comisión Europea (CE) ordenó el pasado verano a la EFSA (la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) un estudio de evaluación sobre los ‘enfoques de sistemas’ o programas seguidos por Israel y Sudáfrica para mitigar el riesgo de entrada de esta enfermedad en la UE. El resultado del primer informe –el del país hebreo- se dio a conocer en marzo y ha sido ahora cuando se ha publicado el referido a Sudáfrica. En este último caso, los resultados del análisis resultan alarmantes: Sudáfrica sólo garantiza, con un 95% de certeza, que un 92%, un 85% y un 97% de los palets exportados (según el programa concreto –A,B ó C-de los tres aprobados ‘a la carta’ a los que se puede acoger cada huerto sudafricano) estarán libres de la plaga. Tratándose con creces Sudáfrica del primer proveedor de cítricos no comunitario -con más de 800.000 toneladas exportadas a la UE cada año- y sabiendo que la norma obliga a asegurar la ausencia total de la enfermedad, tales cifras resultan objetivamente preocupantes, “inaceptables” a juicio del Comité de Gestión de Cítricos (CGC), la patronal de los exportadores citrícolas privados de España.
“En realidad, esos porcentajes –tratándose de Sudáfrica- suponen la entrada de decenas de miles de toneladas de cítricos infestados con individuos viables, capaces de dispersarse y, por tanto, una posibilidad muy elevada de introducción y establecimiento de esta plaga en la UE. Este baile de probabilidades significa jugar con fuego, incurriendo en responsabilidades, porque no se puede obviar que el objetivo de la norma es lograr la ausencia total de plaga en los frutos”, reitera la presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu.
