El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia ha sido elegido para liderar el proyecto europeo Copernican, cuyo objetivo es evaluar una nueva estrategia de tratamiento para el infarto agudo de miocardio, según un comunicado de la Generalitat. Este consorcio europeo, que comparte dirección con el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, ha obtenido una financiación de 3.1 millones de euros del programa europeo ‘ERA4Health Fostering a European Research Area for Health’ del programa Horizonte Europa. El propósito es promover la investigación colaborativa en prioridades que aborden las necesidades de salud pública en Europa.
Esta financiación fue concedida tras un proceso internacional competitivo, donde se evaluó la calidad y el impacto de cada propuesta. “La selección del Hospital La Fe para coordinar este proyecto no solo reconoce la excelencia de la institución valenciana, sino que también destaca la rigurosidad del proyecto Copernican, que tendrá un impacto positivo directo en la salud pública”, afirmó José Luis Poveda, gerente del Hospital La Fe.
El ensayo clínico aleatorizado Copernican es pionero en su enfoque, ya que comparará los resultados de los balones farmacoactivos (BFA) frente al implante de stents farmacoactivos (SFA) en pacientes que padecen infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST). Actualmente, el tratamiento estándar consiste en el uso de stents metálicos para mantener abiertas las arterias obstruidas. Aunque esta técnica ha salvado millones de vidas, la presencia de un implante permanente puede conllevar complicaciones a largo plazo, como la reestenosis o la trombosis del stent.
El diseño y codirección del proyecto están a cargo de los cardiólogos intervencionistas Jorge Sanz Sánchez, del Hospital La Fe de Valencia, e Ignacio Amat Santos, del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. “El estudio Copernican evaluará el abordaje convencional frente a una técnica innovadora que emplea balones recubiertos de fármaco. Estos dispositivos abren la arteria obstruida y administran medicación sin dejar un implante metálico, facilitando la cicatrización natural y, potencialmente, reduciendo complicaciones y mejorando la recuperación”, explicó Sanz.
El proyecto involucra a un consorcio de 35 hospitales y centros de investigación de España, Italia, Francia y Grecia, con el objetivo de evaluar una nueva estrategia terapéutica en el tratamiento del infarto agudo de miocardio. Se espera que 1.400 pacientes participen en este ensayo durante los próximos cuatro años. De confirmarse las hipótesis del estudio, Copernican podría modificar las guías clínicas internacionales al promover un tratamiento para el infarto agudo de miocardio que no requiera implantes permanentes. En Europa, más de 700.000 pacientes son tratados anualmente por este tipo de infarto, la principal causa de muerte global.