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La fuerza de una madre: el impulso que convirtió el caso de Marta Calvo en una lección para toda una generación
Desde el asesinato de su hija, Marisol Burón ha dedicado su vida a transmitir un mensaje de prevención y confianza entre familias y jóvenes. Su testimonio ha llegado a institutos, universidades y colectivos que encuentran en su historia una llamada a la responsabilidad y la comunicación.

Una desaparición que marcó un antes y un después
La madrugada del 7 de noviembre de 2019 cambió la vida de Marisol Burón para siempre. Su hija, Marta Calvo, desapareció después de acudir a la vivienda de Jorge Ignacio Palma en Manuel. Antes de entrar, Marta le envió a su madre su ubicación por mensaje. Ese gesto, sencillo pero decisivo, permitió que la búsqueda comenzara en el lugar correcto y que la investigación avanzara con rapidez.
Años después, el Tribunal Supremo confirmó la condena a prisión permanente revisable para Palma, considerado responsable del asesinato de Marta y relacionado con la muerte de otras dos mujeres. Sin embargo, para Marisol, la justicia penal era solo una parte del camino.
Convertir el dolor en un servicio a los demás
Lejos de retirarse del foco público, Marisol entendió que su experiencia podía ayudar a otros. “Si la relación con mi hija no hubiera sido tan cercana, jamás habría sabido dónde estaba ni habría podido señalar al responsable”, repite en sus charlas.
Su mensaje central es claro: la comunicación dentro de la familia puede salvar vidas. Y en una época en la que los jóvenes viven hiperconectados, recuerda que compartir la ubicación con personas de confianza no es un control, sino una protección.
Una voz que recorre centros educativos
Durante 2025, Marisol ha impartido conferencias en institutos de Valencia y Castellón, así como en la Universidad Católica de Valencia. En estas sesiones, acompañada por profesionales y colaboradores, narra cronológicamente lo ocurrido y reflexiona sobre cómo evitar situaciones de riesgo.
El impacto suele ser inmediato. De la sorpresa inicial, el alumnado pasa a mostrar empatía y a plantear preguntas sobre seguridad, emociones y relaciones familiares. “Muchos me abrazan y me dicen que intentarán hablar más con sus padres”, cuenta Marisol.
Una asociación para mantener vivo el legado de Marta
La familia ha impulsado la Asociación por Marta Calvo Burón, que coordina las charlas y actividades de prevención. Su funcionamiento depende de pequeñas aportaciones voluntarias que permiten costear desplazamientos y material divulgativo.
A medio plazo, el objetivo es extender estas iniciativas a más comunidades autónomas para que el testimonio llegue a miles de estudiantes que desconocen el caso o no saben cómo gestionar situaciones de riesgo.
Una batalla legal aún abierta
Además de las charlas, Marisol continúa implicada en el debate parlamentario para endurecer las penas por ocultación de cadáver, que actualmente solo conlleva una multa. La familia de Marta considera imprescindible revisar el Código Penal para evitar que crímenes especialmente graves queden insuficientemente sancionados.
En los próximos meses, regresará al Congreso para seguir defendiendo esta reforma, convencida de que el compromiso social y legal debe avanzar a la misma velocidad que la delincuencia.
Memoria, justicia y esperanza
“Mi hija perdió la vida, pero su gesto permitió evitar que otras mujeres continuaran en peligro”. Es una de las frases más repetidas por Marisol. El caso de Marta impulsó la reapertura de investigaciones relacionadas con la muerte de otras dos jóvenes, lo que reforzó aún más su lucha por la verdad.
Hoy, Marisol prefiere centrarse en el legado de su hija y en la protección de quienes aún pueden evitar situaciones de riesgo. “No pienso en él, pienso en ella. La memoria de mi hija es lo que me mueve”, afirma.
Su historia demuestra que, incluso en medio de la tragedia más profunda, una madre puede transformar el dolor en un camino de prevención, educación y esperanza para toda una generación.
Etiquetas: Marta Calvo, Marisol Buron, asesinato, educación, prevención, compartir ubicacion, prisión permanente revisable, Valencia