Valencia pide salvaguardias más eficaces, cláusulas espejo y que el origen del arroz figure obligatoriamente en el etiquetado
La Generalitat Valenciana quiere endurecer la posición europea para proteger a los productores de arroz y que las importaciones procedentes de terceros países compitan bajo condiciones más equiparables a las exigidas a los agricultores comunitarios.
La secretaria autonómica de Representación ante la Unión Europea, Comunidades Autónomas y Acción Exterior, Ruth Merino, ha presentado nuevas propuestas para reforzar el dictamen del Comité Europeo de las Regiones sobre el futuro del sector del arroz, cuya aprobación está prevista para diciembre.
Entre las medidas defendidas figuran unas salvaguardias comerciales más eficaces, cláusulas espejo, la revisión del régimen ‘Todo menos armas’ y el etiquetado obligatorio del origen del arroz.
Pero la Comunitat Valenciana quiere ir más allá y que Europa tenga en cuenta dos particularidades especialmente importantes para sus productores: la función ambiental de los arrozales y que los agricultores europeos obtienen una única cosecha anual frente a las dos o tres que pueden conseguir algunos competidores.
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El arroz valenciano compite con exigencias diferentes
Una de las principales reivindicaciones planteadas por la Generalitat es que los productores europeos no tengan que competir en desigualdad de condiciones con arroz procedente de países sometidos a requisitos diferentes.
Las denominadas cláusulas espejo persiguen precisamente aproximar las condiciones aplicables a los productos importados a las exigencias sanitarias, medioambientales o sociales que deben cumplir los agricultores europeos.
La Generalitat también respalda mecanismos de salvaguardia que permitan reaccionar ante situaciones en las que un incremento de las importaciones pueda provocar perturbaciones en el mercado.
Merino propone además que las propias regiones afectadas puedan solicitar la activación de estos mecanismos a partir del seguimiento de la evolución del mercado.
Saber de dónde procede el arroz
Otra de las peticiones es establecer el etiquetado obligatorio del origen.
La medida permitiría al consumidor identificar con mayor claridad la procedencia del arroz que compra y diferenciar la producción europea de la llegada desde terceros países.
También se plantea revisar el régimen comercial europeo conocido como ‘Todo menos armas’, que concede acceso al mercado comunitario sin aranceles ni cuotas —excepto para armas y municiones— a determinados países menos desarrollados.
La Albufera: el arroz también mantiene un ecosistema
La posición valenciana introduce además un argumento que va más allá de la rentabilidad agrícola.
La Generalitat quiere que el dictamen europeo reconozca expresamente la función ambiental de los arrozales, especialmente relevante en zonas húmedas como la Albufera de Valencia.
El cultivo contribuye al mantenimiento de determinados hábitats, la biodiversidad y los espacios utilizados por numerosas aves, incluidas especies que forman parte de las rutas migratorias entre Europa y África.
La Generalitat también atribuye a estos cultivos una función relacionada con la regeneración de las aguas y la conservación de hábitats de especies protegidas.
Una cosecha frente a dos o tres
Otro de los factores que Valencia quiere introducir en el debate europeo es la capacidad productiva.
Los productores europeos realizan generalmente una cosecha de arroz al año, mientras que en otras regiones productoras del mundo las condiciones climáticas permiten obtener dos o incluso tres cosechas anuales.
Para la Generalitat, esta diferencia debe tenerse en cuenta a la hora de analizar la competitividad del arroz europeo.
También reclama mecanismos más ágiles para combatir plagas y enfermedades cuando los agricultores no dispongan de alternativas eficaces autorizadas.
El dictamen todavía no es definitivo. El texto sobre el futuro del sector arrocero deberá someterse a votación en el Comité Europeo de las Regiones en diciembre, y la Generalitat pretende que estas reivindicaciones queden incorporadas antes de su aprobación.




