Una jueza del juzgado de Catarroja, que está a cargo de la investigación sobre la gestión de la dana, ha ordenado citar como testigo al conductor que trabajaba para el expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, el 29 de octubre de 2024. Además, ha solicitado al jefe de seguridad de Presidencia que identifique, en un plazo de tres días, a los escoltas asignados al entonces jefe del Consell en esa fecha, quienes también serán llamados a declarar como testigos.
Esta decisión se basa en una providencia emitida este miércoles tras la declaración de Pilar Montes, directora general de la Secretaría del gabinete del expresidente. Montes declaró que no recordaba haber hablado con Mazón la tarde de la riada, pero sí haber intercambiado mensajes debido a un viaje programado para el día siguiente. Además, aseguró que no se suspendió la agenda oficial de Mazón para ese día, en el que tenía la tarde libre, sin compromisos oficiales. Aunque en el listado de llamadas del expresidente consta una conversación con Montes a las 19:42 horas, ella afirmó no recordar dicha conversación y haber visto la información publicada.
Montes explicó que la agenda de actos de Mazón fue enviada al jefe de seguridad y al equipo de conductores el día previo, activándose un dispositivo incluso para eventos privados del presidente.
La jueza, respondiendo a la solicitud de una acusación particular y la de Compromís, que ejerce como acusación popular, requirió el 21 de noviembre que se identifique a los escoltas y al chófer para poder citarlos como testigos por las actividades de Mazón el 29 de octubre de 2024, entre las 15:00 y las 21:00 horas. La magistrada consideró esencial determinar si estos testigos podrían haber escuchado alguna de las llamadas o comentarios realizados por Mazón, en particular aquellos relacionados con Salomé Pradas, exconsellera de Justicia e Interior investigada en la causa, así como con Emilio Argüeso, exnúmero dos de Mazón. La instructora destacó la pertinencia de aplicar el mismo criterio para citar a estos testigos, como en el caso de la periodista Maribel Vilaplana, quien compartió un almuerzo con el presidente de la Generalitat el día de la dana.