Una encuesta realizada por la Unió Llauradora i Ramadera entre jóvenes agricultores y ganaderos de la Comunidad Valenciana destaca la necesidad urgente de más apoyo real, formación práctica y asegurar la rentabilidad del sector como pilares fundamentales para garantizar el futuro del campo valenciano.
El estudio, que recogió datos entre el 15 de mayo y el 30 de junio, describe a los jóvenes agrarios como un grupo “activo, consciente de sus desafíos y con una fuerte voluntad de transformar el actual modelo agrario”, según detalló la organización en un comunicado. Los principales obstáculos identificados fueron la baja rentabilidad (66,7%), los altos costos de producción (61,9%) y los bajos precios de origen (47,6%). A esto se suman preocupaciones por el cambio climático, el exceso de trámites administrativos y la competencia desleal de otros países.
La mayoría de los encuestados tiene entre 30 y 40 años (57,1%), lo que refleja una incorporación tardía al sector. Menos del 10% son menores de 30 años, lo que constituye una “urgente llamada de atención sobre la falta de relevo generacional”, señaló la Unió. No obstante, más del 60% de los jóvenes tiene más de seis años de experiencia en el sector agrario, lo que muestra cierta consolidación, aunque un 23,8% son nuevas incorporaciones que requieren un fuerte apoyo en sus primeros años.
Los cultivos más frecuentes son cítricos (33,3%), hortalizas (23,8%) y frutos secos (9,5%), junto a otras producciones como caqui, olivar o arroz, lo que demanda enfoques específicos para cada tipo de cultivo. Se solicita formación práctica y adaptada, con interés en talleres en fincas innovadoras (61,9%), cursos online (57,1%) y sesiones presenciales (42,9%). Entre los contenidos, destacan aspectos como ayudas PAC, burocracia (71,4%), agricultura ecológica (47,6%), uso del cuaderno digital y gestión fiscal-laboral.
Las personas jóvenes demandan a la Unió un rol proactivo que incluya asesoramiento técnico continuo, formación específica en agricultura ecológica y resiliencia climática, encuentros para jóvenes, mayor visibilidad del colectivo y asistencia administrativa para acceder a ayudas. Hacia las administraciones, las exigencias se centran en medidas estructurales que incluyan rentas agrarias, ayudas para inicial, precios justos, visibilidad institucional, más formación técnica, y la creación de bancos de tierras y maquinaria, además de una reducción significativa de la burocracia y protección del suelo agrario contra macroproyectos.
La encuesta muestra un significativo interés por la participación activa en un grupo joven dentro de la organización, con un 38,1% de los encuestados mostrando interés, un 28,6% considerándolo si hay facilidades para participar y un 14,3% ya involucrado. También expresaron preocupaciones sobre la defensa del territorio, la necesidad de financiación accesible, la recuperación de saberes tradicionales, y críticas al actual modelo comercial.
El secretario general de la Unió, Carles Peris, afirmó que “esta encuesta confirma que hay una juventud agraria preparada y con visión transformadora”. Destacó la importancia de no fallarles: “El relevo generacional no solo consiste en facilitar la incorporación, sino en garantizar una permanencia digna y viable para quienes eligen vivir del campo”.
En respuesta a la reciente publicación de la orden de bases reguladoras para las ayudas a la primera instalación de jóvenes agricultores, la Unió tiene programado un webinar para el próximo miércoles 9 de julio a las 16.30 horas.