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La lluvia del inicio del año hidrológico eleva las reservas de los embalses, con fuertes diferencias territoriales
Las reservas de la Comunitat Valenciana superan el 42% de capacidad, pero la provincia de Alicante mantiene una situación delicada con varias zonas en alerta por escasez de agua.
Un inicio de año hidrológico con lluvias dentro de la normalidad
Las precipitaciones registradas desde el comienzo del año hidrológico, que arranca en el mes de octubre, han tenido un efecto positivo en el conjunto de los embalses de la Comunitat Valenciana. En términos globales, las reservas se sitúan en el 42,59% de su capacidad total, una cifra ligeramente superior a la del mismo periodo del año pasado y muy cercana a la media de la última década.
Sin embargo, la evolución de los recursos hídricos no ha sido homogénea y presenta importantes contrastes entre provincias.
Castellón lidera la recuperación de las reservas
La provincia de Castellón presenta la situación más favorable, con los embalses al 49,77% de su capacidad, casi dos puntos por encima del año anterior y claramente por encima de la media histórica. Destacan embalses como el de Sitjar, en la Plana Baixa, que se mueve entre el 75% y el 78% de su capacidad, o el del Regajo, que ronda el 65%.
Valencia mantiene niveles estables por encima de la media
En la provincia de Valencia, las reservas alcanzan el 45,42%. Las lluvias de los últimos meses han permitido mantener los niveles por encima de la media de los últimos diez años, aunque ligeramente por debajo de los valores registrados en las mismas fechas de 2025.
Los embalses valencianos reflejan una situación de relativa estabilidad, sin grandes tensiones a corto plazo, pero con atención puesta en la evolución de los próximos meses.
Alicante, la gran preocupación hídrica
La situación más delicada se concentra en la provincia de Alicante, donde las reservas apenas alcanzan el 24,76% de la capacidad total, a pesar de haber experimentado un incremento significativo respecto a meses anteriores. Algunos embalses presentan niveles especialmente bajos, como el de Amadorio, en la Marina Baixa, que no llega al 17%, o los de Guadalest y La Pedrera, que rondan el 23%.
Esta escasez ha llevado a la Confederación Hidrográfica del Júcar a declarar de nuevo la situación excepcional por sequía en varias zonas, especialmente en la Marina Baixa y el Vinalopó, donde el estrés hídrico podría agravarse si no se registran nuevas lluvias o con la llegada de la campaña de riego estival.
Un escenario de mejora parcial con desequilibrios persistentes
Las lluvias recientes también han tenido un impacto positivo en los acuíferos, favoreciendo una ligera recuperación de las reservas subterráneas, sobre todo en el norte del territorio. No obstante, el inicio del año hidrológico deja una fotografía marcada por los contrastes: embalses con niveles cercanos al 75% en Castellón frente a otros que apenas superan el 15% en el sur.
El balance general es moderadamente positivo, pero las diferencias territoriales siguen condicionando la gestión del agua en la Comunitat Valenciana.
Etiquetas: embalses, sequía, agua, Comunitat Valenciana, recursos hídricos, año hidrológico
Redacción: Redacción