La escalada del precio del combustible, impulsada por la inestabilidad en Oriente Medio y la tensión sobre rutas energéticas clave, ha encendido todas las alarmas en el sector pesquero de la Comunitat Valenciana. Las cofradías advierten de que, si la tendencia no se frena, parte de la flota podría dejar de salir a faenar porque “no compensa”.



“Vamos por muy mal camino”: el combustible ya pesa entre el 30% y el 40% del gasto
Pedro Carmona, presidente de la Federacion Provincial de Cofradias de Alicante, resume el temor con una frase directa: la situación “va por muy mal camino” y, si continúa, habrá barcos que se queden en puerto por pura inviabilidad económica. El motivo es claro: el gasoil se ha convertido en una de las partidas más asfixiantes, ya que supone entre el 30% y el 40% de la despesa operativa de una embarcación.
El golpe en el bolsillo del mariner: 3.000 litros a la semana y hasta 360 euros menos al mes
El impacto no se queda en números abstractos. Alejandro Forrat, mariner, pone el ejemplo de consumo semanal: 3.000 litros. Con una subida de 30 céntimos por litro, habla de 900 euros más a la semana. Según su cálculo, el efecto directo sobre el salario puede traducirse en unos 90 euros menos por semana y alrededor de 360 euros al mes, lamentando que “hoy un mariner cobra 360 euros menos que hace dos semanas”.
Una cadena que arrastra a todos: del barco a la lonja y del intermediario al consumidor
El sector insiste en que esto no afecta solo a quien faena. Abel Rodriguez, pescador de Denia, advierte de un efecto dominó: primero el mariner, después el intermediario que transporta el pescado, y finalmente toda la cadena de comercialización. “Al final, es una cosa que afecta a todos en cadena”, señalan.
Miedo a repetir 2022: “si sube más de un euro, habría que amarrar”
El recuerdo de la crisis de costes tras el inicio de la guerra de Ucrania sigue muy presente. En Vinaros, un pescador admite que las perspectivas son malas y apunta un umbral crítico: si el combustible subiera más de un euro, “habría que amarrar” porque no sería sostenible.
Contexto de fondo: el petróleo vuelve a rozar los 100 dólares y los carburantes suben con fuerza
El problema llega en un momento especialmente delicado para los costes energéticos. En las últimas horas, el petróleo ha vuelto a moverse cerca de los 100 dólares pese a medidas de liberación de reservas, mientras crecen los ataques y la tensión en el Golfo.
A nivel doméstico, los precios del diésel y la gasolina han registrado la mayor subida en cuatro años, según la información publicada por À Punt, con un repunte que vuelve a apretar a sectores que dependen del combustible para trabajar.
El sector pide medidas urgentes para no parar la actividad
Las cofradías reclaman actuaciones inmediatas para proteger la viabilidad de la pesca y evitar que la flota se quede amarrada por costes inasumibles, con el consiguiente impacto sobre empleo, lonjas y abastecimiento.
Si quieres, te lo dejo también en versión “flash” de portada (8-10 líneas) o en una versión más larga con cifras por provincias (Alicante, Valencia y Castellon) y un cierre centrado en el efecto en el precio del pescado.