AGENCIAS Las autoridades holandesas han detenido este miércoles a un español conduciendo una furgoneta con matrícula de España que portaba bidones de gas cerca de la sala de conciertos Maassilo, aunque las Fuerzas de Seguridad españolas han descartado que el hombre esté relacionado con el terrorismo yihadista. Sin embargo, sí se ha confirmado que anteriormente la Guardia Civil había advertido a la ciudad holandesa de la posibilidad de atentado, por lo que esta detención podría haberse producido como consecuencia de la alerta.
Según aseguran las fuentes de Efe, el conductor de la furgoneta, de nacionalidad española pero aun no identificado aunque está detenido, estaba ebrio y las bombonas eran de uso doméstico.
De todas formas, fuentes de la lucha antiterrorista española, citadas por Europa Press, aseguran que la Guardia Civil avisó previamente a la ciudad holandesa de la posibilidad de atentado y trasladó de “inmediato” esta información a las autoridades de Países Bajos.
El Ayuntamiento de Rotterdam canceló automáticamente todos los eventos previstos para la noche de este miércoles, incluido un concierto de la banda de rock californiana “Allah-Las” en la sala Maassilo, tras las alertas que recibieron de la Policía española. Según este aviso, se podía producir un atentado durante el concierto.
El alcalde de Rotterdam, Ahmed Aboutaleb, afirmó que el motivo de la detención del conductor español fue que “el vehículo llamó la atención porque estaba dando vueltas recorriendo la misma zona”, lo que sorprendió a las fuerzas policiales. La furgoneta no está a nombre del conductor, sino que era alquilada y procedía de España.
La alerta era “lo suficientemente seria” para cancelar el evento
El alcalde de Rotterdam señaló en la conferencia de prensa que la información ofrecida por la Policía española “era lo suficientemente seria” como para tomar la decisión de cancelar el evento.
La banda de música ha sido trasladada a un lugar seguro y las calles colindantes a la sala de conciertos han sido desalojadas. Hasta el lugar se ha desplazado un equipo de las fuerzas especiales, así como un gran número de agentes con chalecos antibalas.
El grupo Allah-las reveló en una entrevista concedida a ‘The Guardian’ en agosto de 2016 que habitualmente recibían correos electrónicos de personas musulmanas que decían sentirse “ofendidas” por el nombre de la banda.