La Policía Nacional ha detenido en Alicante a tres personas acusadas de formar parte de una organización criminal especializada en estafas inmobiliarias dirigidas principalmente a ciudadanos extranjeros interesados en invertir en viviendas en España.
La investigación apunta a una trama de carácter familiar que habría estafado más de 1,2 millones de euros a cinco víctimas mediante falsas operaciones de alquiler con opción a compra y supuestas gestiones inmobiliarias.
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Víctimas extranjeras captadas en Alicante
Los arrestados son dos mujeres y un hombre de entre 36 y 52 años. Además, hay una cuarta persona investigada, una mujer de 67 años residente fuera de la península.
Según la Policía Nacional, los miembros del grupo utilizaban su dominio del español, ruso y ucraniano para ganarse la confianza de víctimas procedentes principalmente de Europa del Este que buscaban comprar vivienda o invertir en el mercado inmobiliario de la provincia de Alicante.
La principal investigada trabajó durante años en inmobiliarias, lo que le permitió conocer a fondo el funcionamiento del sector y utilizar esa experiencia para aparentar legalidad ante los clientes.
Cómo funcionaba la estafa
La trama alquilaba viviendas durante un año y posteriormente se hacía pasar por propietaria de los inmuebles para ofrecerlos a terceros mediante contratos de alquiler con opción a compra, pese a que las viviendas realmente no estaban en venta.
En algunos casos:
- Una misma vivienda se ofrecía a varias víctimas diferentes
- Se pedían pagos por reservas, trámites o supuestas gestiones bancarias
- Se utilizaban poderes notariales para controlar operaciones financieras
- Parte del dinero de nuevas víctimas servía para devolver pequeñas cantidades a anteriores afectados y ganar tiempo
La Policía considera que el sistema funcionaba de manera similar a un esquema piramidal.
Una víctima perdió cerca de 800.000 euros
Uno de los casos más graves investigados corresponde a una familia extranjera que llegó a instalarse temporalmente en una de las viviendas supuestamente adquiridas.
Cuando regresaron tiempo después, descubrieron que habían desaparecido pertenencias de gran valor que habían dejado en el inmueble. Según la investigación, esos objetos habrían sido vendidos por la principal investigada.
Entre el dinero estafado y los bienes sustraídos, el perjuicio económico en este caso ronda los 800.000 euros.
Otra víctima, una mujer de 75 años, acabó inmersa en un proceso de embargo después de entregar 25.000 euros para una vivienda que nunca llegó a comprar.
La investigación comenzó en 2018
El caso arrancó tras varias denuncias presentadas desde 2018 por personas que describían una operativa prácticamente idéntica.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Alicante logró relacionar los hechos y descubrió una compleja red de cuentas bancarias utilizadas para mover y ocultar el dinero obtenido de forma fraudulenta.
Dos de las detenidas ya estaban en prisión
Cuando los agentes reunieron todas las pruebas, se desplazaron a la prisión de Alicante para imputar formalmente a las dos principales investigadas, que ya se encontraban encarceladas por otros delitos similares.
El tercer detenido es la pareja sentimental de la supuesta cabecilla de la organización.
Toda la documentación ha sido remitida al juzgado de instrucción competente de Alicante, que continúa investigando el caso.