Valencia, 25 de abril – Seis meses después del impacto de la dana de octubre, la recuperación en las localidades valencianas afectadas es “desigual”. Según un informe de la Cámara de Comercio de Valencia, el 30% de los locales comerciales permanecen cerrados. La actividad industrial de estos municipios aún refleja los efectos de las inundaciones, mostrando una recuperación “a varias velocidades” según el sector y la ubicación. El comercio y los servicios son los más perjudicados.
El informe, titulado ‘Recuperación económica de la zona cero seis meses después de la Dana’, fue elaborado por Cámara Valencia utilizando datos del Gobierno, la Generalitat, CaixaBank Research y otros organismos. En cuanto a la industria, el documento indica que el proceso de reactivación comenzó en diciembre, aunque presenta notables limitaciones. El consumo eléctrico industrial del primer trimestre de 2025 refleja las dificultades en el proceso de recuperación, con una disminución del 7% tanto en la zona cero como en el resto de la provincia de Valencia.
Las empresas en los polígonos industriales de Albal, Alfafar, Algemesí y Sedaví experimentan una recuperación más lenta, en parte debido al cierre de compañías. Por otro lado, áreas industriales como Ribarroja, Algemesí y Catarroja muestran una mejor recuperación con niveles de consumo energético similares al año anterior.
Algunas empresas afectadas, especialmente las pymes, han optado por mantener a toda su plantilla, lo que, junto con la aplicación de ERTES, ha mitigado el impacto en el empleo y la renta laboral. Hasta el 21 de enero de 2025, 12,865 trabajadores de la industria manufacturera seguían en ERTE debido a la dana, representando un 40% del total de trabajadores en dicha situación.
Municipios con una fuerte presencia industrial como Ribarroja del Turia, Quart de Poblet, Cheste, Chiva y Catarroja han experimentado un aumento significativo en las afiliaciones a la Seguridad Social. Sin embargo, en las poblaciones más pequeñas de L’Horta Sud, que tienen menor actividad industrial, el empleo ha caído: Albal (-2,8% anual), Alfafar (-1,3%), Massanassa (-2%) y Sedaví (-24%).
En cuanto a contratos laborales, el 2024 concluyó con un aumento del 31% interanual, alcanzando los 1,841 contratos. Durante el primer trimestre de 2025, las contrataciones crecieron un 17%, principalmente debido al relanzamiento de la industria y las actividades de reconstrucción.
La incertidumbre internacional y el estancamiento de los mercados exteriores han perjudicado la actividad industrial valenciana. Las exportaciones de Valencia decrecieron en el último trimestre del 2024 y los datos de enero y febrero muestran una tendencia negativa con una disminución del 4,4%.
En el ámbito de los servicios y el comercio minorista, la actividad en la zona cero está “muy por debajo de la normalidad”. Según datos de Caixabank Research basados en terminales de puntos de venta, el porcentaje de negocios inactivos sigue siendo alto en los 14 municipios más afectados. El gasto con tarjetas es un 10% menor al del año anterior.
Al inicio de abril de 2025, el 30% de los locales comerciales seguían cerrados. Cámara Valencia advierte que el ritmo de reapertura se ha ralentizado y estima que entre el 20% y el 25% de los locales podría no reabrir en el corto o medio plazo. Alfafar, Sedaví, Massanassa y Paiporta, donde el consumo energético del sector servicios ha caído más del 30% desde la catástrofe, están particularmente afectados.
En contraste, municipios como Alaquàs, Algemesí, Utiel y Chiva han visto una menor afectación en su comercio y servicios, con consumo eléctrico en marzo a niveles similares o superiores al año anterior.
El sector de servicios sufrió una reducción severa en el número de contratos laborales en noviembre, con un descenso del 27% respecto al año anterior, aunque en febrero y marzo de 2025 las cifras se recuperaron con un incremento interanual superior al 27%.
En la construcción, las estimaciones de Cámara Valencia, AVA, el Ministerio de Transportes y el IVIE sugieren que la pérdida de capital podría rondar los 17,000 millones de euros, un 20% del total de la provincia. La inversión pública será crucial, con 1,758 millones de euros en ayudas para reparaciones entregadas a 78 ayuntamientos. El sector de la construcción recibirá un impulso por las necesarias acciones e inversiones.
En turismo, se ha reiniciado progresivamente la actividad, aunque algunas rutas y parajes en ciertos municipios siguen cerrados. Valencia experimentó un descenso notable en turistas en noviembre, con una caída del 18% anual, pero ha mostrado señales de recuperación en 2025, pendiente de confirmación en el segundo trimestre del año.
Cámara Valencia destaca el esfuerzo “incomensurable” de las empresas en la reactivación económica y subraya la importancia de que el Consorcio de Compensación de Seguros atienda rápidamente las solicitudes de las empresas afectadas. También se señala la necesidad urgente de mejorar la coordinación entre administraciones para agilizar la recuperación y garantizar la supervivencia de las empresas locales. Se insta a tramitar la reparación e inversión en infraestructuras mediante el procedimiento de emergencia estipulado en la Ley 9/2017.