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La tela que hace desaparecer los objetos ante nuestros ojos
Redacción | 15 de diciembre de 2025
La ciencia acaba de dar un paso inquietante hacia la oscuridad absoluta. Un equipo de ingenieros de la Universidad de Cornell ha desarrollado un tejido capaz de absorber hasta el 99,87 % de la luz visible, un nivel tan extremo que los objetos cubiertos con él parecen perder su forma, su volumen y su profundidad.
El resultado no es simplemente un color negro más intenso, sino una ausencia visual de información. El ojo humano deja de percibir sombras, bordes y relieves, y el cerebro, privado de referencias, interpreta lo que ve como un vacío.
Inspiración en la naturaleza más extrema
El proyecto se inspiró en uno de los ejemplos más sorprendentes del mundo animal: el plumaje ultranegro del riflebird magnífico, un ave de Nueva Guinea cuyas plumas absorben casi toda la luz para resaltar colores iridiscentes durante el cortejo.
A diferencia de un negro convencional, estas superficies no reflejan la luz hacia el observador. La luz queda atrapada en microestructuras que la hacen rebotar repetidamente hasta desaparecer.
Nanotecnología aplicada a un tejido común
Para replicar este efecto, los investigadores partieron de lana merina blanca, que fue tratada con polidopamina, un polímero que imita la melanina natural. Posteriormente, el tejido fue sometido a un proceso de plasma que creó nanofibrillas en la superficie de cada fibra.
Estas estructuras microscópicas actúan como trampas de fotones, impidiendo que la luz rebote hacia el exterior. El efecto se mantiene incluso cuando el tejido se observa desde ángulos laterales, algo poco habitual en materiales ultranegros.
Más accesible que otros negros extremos
Hasta ahora, los materiales más oscuros conocidos, como el Vantablack o los recubrimientos desarrollados por el MIT, requerían procesos industriales complejos y costosos. El nuevo tejido de Cornell, en cambio, puede producirse de forma relativamente sencilla y a gran escala.
Esta diferencia abre la puerta a usos más allá del laboratorio, desde el diseño y el arte contemporáneo hasta aplicaciones técnicas donde eliminar reflejos es crucial.
Cuando el cerebro no entiende lo que ve
El impacto del material no es solo físico, sino perceptivo. Al eliminar casi por completo los reflejos, el cerebro humano no puede calcular distancias ni interpretar volúmenes. El resultado es una sensación visual desconcertante, similar a mirar un agujero sin fondo.
Los propios investigadores lo describen como una experiencia perturbadora: no parece un objeto negro, sino la ausencia del objeto.
Un futuro más allá de la moda
Aunque ya se han creado piezas artísticas y textiles experimentales, las aplicaciones más prometedoras están en la óptica avanzada, la astronomía, los sensores y los sistemas antirreflejo utilizados en instrumentos científicos y satélites.
En definitiva, este ultranegro no es solo un logro estético. Es una nueva herramienta para controlar la luz y, de paso, una demostración de hasta qué punto la ciencia puede desafiar nuestra percepción de la realidad.
Etiquetas: ciencia, nanotecnología, ultranegro, materiales avanzados, percepción visual