Más de cien pacientes de la Comunitat Valenciana han sido beneficiados por la terapia de irradiación cutánea total con electrones desarrollada en el Hospital General de Valencia. Esta técnica avanzada de radioterapia, no invasiva y con resultados positivos, se emplea para tratar linfomas cutáneos como la micosis fungoide y el síndrome de Sézary, tanto de manera curativa como paliativa, según informó la Generalitat.
Amparo González, adjunta del Servicio de Oncología Radioterápica, explicó que la terapia consiste en aplicar una dosis uniforme de radiación sobre toda la superficie de la piel con haces de electrones, los cuales penetran superficialmente para tratar eficazmente las lesiones sin dañar tejidos profundos. Este procedimiento requiere un esfuerzo multidisciplinar y una infraestructura tecnológica destacada.
El Hospital General de Valencia es el único centro público en la Comunitat Valenciana que ofrece esta técnica, y uno de los tres a nivel nacional. María José Lis, hematóloga, destacó que esto es posible gracias a un equipo compuesto por radiofísicos, oncólogos, dermatólogos y hematólogos, además de la avanzada tecnología del servicio, permitiendo tratamientos de precisión.
Desde la adopción de este enfoque en la atención oncodermatológica, se ha tratado a más de cien pacientes de diversas áreas, incluyendo la agrupación sanitaria interdepartamental (ASI) Valencia-Oeste. Carmen García Mora, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica, afirmó que muchos pacientes han logrado una remisión completa y prolongada de las lesiones, mejorando significativamente su calidad de vida. Además, la toxicidad es bien tolerada, haciendo de esta una opción segura y eficaz.
El tratamiento es ambulatorio, no invasivo y tiene un impacto mínimo en la rutina diaria del paciente, quienes deben asistir al hospital casi a diario durante dos o tres semanas, pero pueden llevar una vida normal tras el tratamiento, con cuidados de emolientes y protección de la piel.
Jorge Magdaleno, adjunto del Servicio de Dermatología, resaltó la variedad de patologías tratadas en la especialidad, incluyendo enfermedades inflamatorias, infecciosas, autoinmunes y tumores de la piel, como la micosis fungoide, considerada un linfoma cutáneo primario. El hospital apuesta por técnicas avanzadas de radioterapia y fomenta la colaboración entre los profesionales para ofrecer una atención personalizada y centrada en el paciente, considerando su situación clínica y calidad de vida.