La Universidad de Valencia fortalece la investigación europea sobre los chorros de plasma de agujeros negros
La Universidad de Valencia (UV) participa en el consorcio internacional Relativistic Jets in Active Galaxies, financiado por la Fundación Alemana de Investigación (DFG), que ha renovado su respaldo financiero por cuatro años más. El proyecto, liderado por la Universidad de Würzburg, recibirá un total de 4,75 millones de euros para avanzar en el estudio de los jets relativistas, fenómenos de gran importancia en el universo.
La institución académica valenciana explica que en el centro de la mayoría de grandes galaxias se encuentran agujeros negros supermasivos, cuya masa es millones de veces superior a la del Sol. Aunque se conocen por su capacidad de atrapar materia, en ciertas circunstancias son capaces de expulsar partículas casi a la velocidad de la luz, formando chorros de plasma conocidos como “jets relativistas”.
Estos jets, que pueden recorrer grandes distancias, tienen un impacto significativo en la formación de estrellas y el desarrollo de galaxias. Por su compleja naturaleza, ofrecen una oportunidad única para estudiar la física del universo temprano. La participación en observaciones del Event Horizon Telescope, que capturó las primeras imágenes de un agujero negro y la zona donde se forman estos chorros, es uno de los éxitos del consorcio.
Manel Perucho, catedrático de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Valencia y Mercator Fellow de la colaboración internacional, destaca la importancia de esta renovación para el estudio de los chorros extragalácticos, cada vez más centrales en la Astrofísica y la Cosmología.
El grupo HERA de la Universidad de Valencia, al que pertenece Perucho, contribuye al proyecto con simulaciones numéricas y modelos de radiación de alta energía e interacciones chorro-galaxia.
Según Matthias Kadler, portavoz del grupo y catedrático de la Universidad de Würzburg, entender los jets resulta esencial para resolver cuestiones fundamentales de la Astrofísica moderna.
En los próximos años, el consorcio buscará abordar tres objetivos principales: desentrañar el origen de los chorros, evaluar su composición y radiación, y analizar su influencia en la formación de galaxias y cúmulos. El proyecto también buscará avanzar en campos como la astronomía de neutrinos, la evolución del universo primitivo y el desarrollo de tecnología de nueva generación, con iniciativas como el telescopio bávaro Wetterstein y la red LOFAR.
El proyecto involucra a especialistas de distintas áreas de la Astrofísica, desde teoría hasta observaciones. Junto a la Universidad de Würzburg, colaboran las Universidades de Erlangen-Nuremberg, Hamburgo y Heidelberg, varios institutos alemanes como los Max Planck y el Sincrotrón Electrónico Alemán (DESY), además de entidades internacionales como la Open University en Reino Unido, IA-FORTH en Grecia y la Universidad de Valencia.
La estructura colaborativa de los grupos de investigación DFG permite que equipos interdisciplinarios trabajen coordinadamente y aportan recursos para enfrentar importantes desafíos científicos, garantizando así los avances futuros en el campo.