El libro ‘Lágrimas de barro’, escrito por Carmen Amoraga y Maxi Roldán, surge como una crónica precisa y conmovedora sobre la Dana que afectó a Valencia en octubre de 2024. Ambos autores, quienes también sufrieron las consecuencias de la catástrofe, describen su obra como un esfuerzo conjunto cargado de respeto, rigor y empatía hacia el ‘planeta barro’.
Carmen Amoraga, galardonada autora de reconocido prestigio, y Maxi Roldán, reportero y poeta, han colaborado para relatar lo sucedido desde la ‘zona cero’, basándose en testimonios de quienes vivieron los eventos del 29 de octubre de 2024. Amoraga destaca la intención de traer orden al caos, afirmando que “nunca he vivido un desorden mayor”.
La idea de esta colaboración nació cuando la productora Lola Films mostró interés en adaptar la historia a la pantalla, con un estreno previsto para el segundo aniversario de la tragedia. Tras varias conversaciones, Amoraga encargó a Roldán unirse al proyecto, dado que ambos compartían experiencias personales relacionadas con el desastre.
El resultado es un relato que combina rigurosidad y detalle, pero que no deja de ser impactante. Roldán comenta que la obra genera angustia en los lectores, aunque también proporciona un sentido de reconciliación al ofrecer información clave. “El libro atrapa, no suelta”, asegura.
Amoraga y Roldán subrayan su respeto por las víctimas, los voluntarios y los lectores. En sus páginas, presentan eventos encadenados cronológicamente, sin emitir juicios personales, para que cada lector forme su propio criterio. Además, señalan que muchas personas afectadas expresaron la necesidad de contar su historia, y resaltan el alto porcentaje de estrés postraumático entre la población de la zona.
Ambos autores relatan cómo escribir sobre este evento traumático les ha ayudado a comprender mejor las causas y efectos del desastre. También desean que los lectores no se sientan inmunes a este tipo de tragedias, instando a considerar el cambio climático y sus implicaciones políticas.
El periodismo, según Amoraga, desempeñó un papel crucial durante la tragedia, al proporcionar orientación y contrarrestar información falsa. Sin embargo, también señala la existencia de narrativas interesadas que distorsionan los hechos.
‘Lágrimas de barro’ ha utilizado información de diversas fuentes, aunque algunas instituciones, como la Generalitat Valenciana, no colaboraron directamente. El libro, además de ofrecer un relato meticuloso y detallado, destinará un porcentaje de sus beneficios a la Asociación de Víctimas Mortales 29O.
Finalmente, Amoraga explica que su objetivo es mantener viva la memoria y contribuir a la reconstrucción, confiando en el poder del colectivo para hacer frente a la tragedia. Como añade Roldán, el dolor se transforma aquí en memoria.