Las bajas laborales por incapacidad temporal se han convertido en una de las grandes grietas del sistema: no solo hay más, sino que duran más. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) advierte de un crecimiento del 60% desde 2017 y apunta a un problema de control y seguimiento que, según su análisis, está encareciendo de forma acelerada la factura de la Seguridad Social.
El organismo propone reforzar el papel del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) desde el inicio de las bajas, especialmente en los casos con mayor riesgo de prolongarse o repetirse a lo largo del año.
Más casos y más duración: el cambio silencioso
El informe de la AIReF describe una evolución clara:
- La duración media de una baja ha pasado de rondar los 40 días a acercarse a los 46.
- En salud mental, el salto es mucho mayor: de 67 días de media en 2017 a casi 99 en 2024.
La autoridad fiscal enmarca el fenómeno en una combinación de factores que van desde la saturación de la atención primaria y las listas de espera hasta cambios normativos que han ampliado la protección económica durante la baja. También influye el marco laboral: el informe señala que el paso de un contrato temporal a indefinido se asocia con una mayor probabilidad de coger una baja.

Una factura récord: 16.500 millones y subiendo
La incapacidad temporal ya supera los 16.500 millones de euros de gasto anual, más del triple que en 2014, y se ha convertido en la segunda partida más elevada de la Seguridad Social, solo por detrás de las pensiones.
La AIReF aborda esta cuestión dentro de su revisión del gasto público (spending review) 2022-2026, donde analiza, además, el Ingreso Mínimo Vital y la ayuda oficial al desarrollo.
El dardo al INSS: actuación tardía y poca intervención temprana
Durante la presentación del informe, la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, fue especialmente crítica con el papel real del INSS en la práctica: considera que el organismo no debería esperar al día 365 para implicarse de forma decisiva y que una actuación temprana podría reducir bajas excesivamente largas y mejorar el impacto en productividad.
La idea central es sencilla: si el sistema detecta antes qué casos se van a cronificar, puede actuar antes.
El patrón que más preocupa: pocos concentran la mayoría
Uno de los datos que más llama la atención es el llamado fenómeno de la reiteración: aproximadamente el 25% de las personas concentran el 55% de las bajas. Es decir, una parte relativamente pequeña de trabajadores acumula un volumen enorme de procesos de incapacidad temporal, lo que dispara el gasto y complica la gestión.
Qué propone la AIReF: alertas, unidad de seguimiento y control a reincidentes
Entre las medidas que plantea el informe destacan:
- Crear una unidad especializada de seguimiento dentro del INSS.
- Implantar un sistema de alertas automáticas cuando una baja supere el “tiempo óptimo” de recuperación para ese diagnóstico.
- Intensificar el control en quienes encadenan varias bajas en un mismo año.
- Mejorar la coordinación entre médicos, empresas y Seguridad Social mediante una plataforma compartida de información.
Salud mental, el gran foco por su duración
Aunque las patologías musculoesqueléticas y respiratorias siguen siendo de las más habituales, la AIReF subraya el peso creciente de las infecciones y, sobre todo, de los trastornos mentales, donde la duración media prácticamente se ha duplicado en los últimos años.
El debate queda servido: cómo reforzar el control y la gestión sin convertir la baja en un laberinto para quien realmente la necesita, y cómo evitar que el sistema solo reaccione cuando el problema ya se ha vuelto crónico.