La alcaldesa de València, María José Catalá, ha inaugurado este viernes la Exposición del Ninot, una de las citas más simbólicas del calendario fallero, y ha anunciado la próxima remodelación del Museo Fallero con el objetivo de modernizar sus instalaciones, mejorar la accesibilidad y reforzar la experiencia cultural que ofrece al público.








El acto de apertura, celebrado en el Museo de las Ciencias, ha contado también con la presencia del concejal de Fallas, Santiago Ballester, y de las falleras mayores de València, Carmen Prades y Marta Mercader. En total, la muestra reúne 766 ninots, correspondientes a las 382 comisiones falleras, de los que saldrán los Ninots Indultats de las Fallas 2026.
Durante su intervención, la alcaldesa ha subrayado el valor artístico y emocional de la exposición. “Aquí se concentra el esfuerzo colectivo de todo un año, la dedicación de los artistas falleros y la sensibilidad de unas comisiones que hacen posible que cada ninot cuente una historia”, ha señalado. Para Catalá, la Exposición del Ninot es “solo un anticipo de lo que València vivirá en marzo”, un espacio donde la sátira, el ingenio y la emoción conviven en pequeñas obras de arte.
Donde el fuego se detiene
En su recorrido por las distintas galerías, la alcaldesa ha destacado el carácter único de esta muestra dentro del universo fallero. “Este es el lugar donde el fuego se detiene”, ha afirmado, en referencia a la posibilidad de que uno de los ninots se salve de las llamas y pase a formar parte de la historia de la fiesta. Un gesto simbólico que conecta directamente con el Museo Fallero, al que ha definido como “la memoria viva de las Fallas”.
En ese contexto, Catalá ha anunciado que el Ayuntamiento acometerá en breve una reforma integral del Museo Fallero, una actuación que considera estratégica para adaptar el espacio a las necesidades actuales. El proyecto contempla la modernización de las instalaciones, mejoras en accesibilidad y una actualización del discurso museográfico para enriquecer la experiencia de visitantes y valencianos.
Diez años de reconocimiento internacional
La inauguración de la Exposición del Ninot se produce, además, en un año especialmente significativo: 2026 marca el décimo aniversario de la declaración de las Fallas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Un hito que, según la alcaldesa, consolidó internacionalmente lo que València ya sabía: que la fiesta es una expresión universal de identidad, creatividad y emoción colectiva.
Catalá ha querido reconocer de manera expresa el trabajo de los artistas falleros, a quienes ha definido como “el alma de la fiesta”. “Sin vuestro trabajo no habría Fallas. Vuestro arte es efímero en el tiempo, pero eterno en la memoria de quienes lo viven”, ha concluido.
Con la apertura de la Exposición del Ninot y el anuncio de la futura reforma del Museo Fallero, el Ayuntamiento refuerza su apuesta por preservar, modernizar y proyectar el patrimonio fallero, combinando tradición, memoria y mirada de futuro.