A la peor nevada en medio siglo aún le quedan cartuchos. La borrasca Filomena, causante de la situación junto a una masa de aire frío instalada en la Península desde hace semanas, aún dejará nevadas importantes esta tarde en cotas muy bajas, sobre todo en el centro e interior del nordeste peninsular, que “tenderán a ir remitiendo entre este sábado y el domingo de sur a norte”, advierte la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), para anunciar que estas nevadas extraordinarias darán paso la semana que viene al frío extremo.
Este sábado las nevadas están siendo “más copiosas que en días anteriores”, alerta el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, con nieve en “prácticamente” en todo el interior, salvo el oeste de Andalucía y de Extremadura, Galicia y puntos del tercio norte. A mediodía se han levantado los avisos rojos decretados la tarde del viernes sobre Madrid y Castilla-La Mancha, por lo que de 10 provincias en máxima alerta quedan cinco: Valencia, Castellón, Tarragona, Teruel y Zaragoza. En total, la nieve afecta en mayor o menor grado a 30 de las 50 provincias.
El domingo, Aemet espera chubascos localmente intensos en Cataluña y que en Andalucía y Baleares y que siga nevando en cotas bajas, por encima de tan solo 200 o 300 metros en la cordillera Cantábrica, País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y Cataluña. También puede seguir nevando, aunque más débilmente, en otros puntos de la mitad norte y zona centro. Y, tras las intensas nevadas, vendrá una ola de frío que convertirá en hielo gran parte de la nieve de estos días. Aemet ha emitido este sábado un aviso por ola de frío las temperaturas extraordinariamente bajas que se van a registrar en amplias zonas del interior peninsular de lunes a jueves. Será la primera ola de frío en dos inviernos, ya que durante la temporada de 2019-2020 no se produjo ninguna.
“A estas nevadas excepcionales les seguirá una no menos inusual e importante ola de frío”, advierte Del Campo, que apunta que la temperatura mínima media de Moscú en enero y febrero ronda los -9 ºC y -10 ºC, por lo que “la meseta ibérica emulará al invierno de las estepas rusas”. Se debe a un anticiclón atlántico que entrará por el oeste y estabilizará la atmósfera, lo que añadirá cielos despejados y viento flojo a la nieve acumulada en la superficie. Es el cóctel perfecto para tumbar los termómetros. Según detalla Aemet en el aviso, ”se producirá un descenso acusado de las temperaturas nocturnas, con heladas generalizadas en el interior, que serán fuertes en zonas de montaña y en amplias zonas llanas con superficie nevada, sobre todo de la zona centro y áreas del interior de la mitad oriental”. Las mínimas serán inferiores a -10ºC y afectarán “a puntos donde esta circunstancia es muy poco frecuente”, alerta Aemet.
De día el frío será también muy acusado. Las máximas en algunas zonas rondarán los 0ºC o incluso menos. A partir de la madrugada del martes al miércoles se iniciará una subida de las temperaturas, sobre todo en las nocturnas y en las zonas de montaña, que continuará los siguientes días, aunque todavía habrá heladas importantes en zonas llanas del centro, tanto la madrugada del miércoles como la del jueves, continúa el comunicado. Aunque la noche del jueves al viernes es probable que se mantengan las heladas en el interior, serán menos intensas y se prevé que concluya la ola de frío.
Durante el lunes y el martes, las máximas y mínimas estarán entre 5º y 10ºC de los valores normales en casi todo el país, destaca Del Campo, para subrayar que incluso en puntos del centro, como Madrid, Toledo y Valladolid, las mínimas pueden llegar a situarse entre 10º y 15ºC por debajo de lo habitual.
Hay una “larga lista” de ciudades que tendrán temperaturas muy frías e inferiores a los -7ºC o -8ºC o incluso más, como Valladolid, Palencia, Burgos, Soria, Salamanca, Teruel, Cuenca, Albacete, Toledo o Madrid. En la capital se puede llegar incluso a -11ºC el martes y el miércoles, por lo que se puede batir el récord de temperatura mínima, establecido en -10,11ºC el 16 de enero de 1945, un registro de la centenaria estación de Retiro. “Pero todo dependerá de la cantidad de nieve que quede en el suelo, ya que es un factor fundamental para el fuerte enfriamiento nocturno”, matiza el portavoz.