A lo largo de la historia de este icono universal de la historia del arte se han realizado numerosas copias que aportan todavía más información sobre el original de Da Vinci
Las otras Mona Lisa, copias de la Gioconda
Parece que Da Vinci ya sabía que La Gioconda iba a convertirse en un icono universal, pues mientras estaba pintando su obra más conocida nunca se desprendió de ella. Ni tampoco cuando la hubo terminado.
De todos modos, ya en el mismo momento en que Leonardo Da Vinci pintaba su Mona Lisa, la obra se hizo muy popular, especialmente entre los pintores del momento. Alguno de ellos, como Rafael, realizó una de las copias más conocidas, y también hizo lo propio uno de sus discípulos. Pero tras esta fama temprana, su popularidad decayó durante los siglos XVII, XVIII y XIX, hasta que, después de sufrir un sonado robo en 1911 se convirtió en un auténtico icono popular.
Debido al misterio que envuelve a la sonrisa más célebre del arte, las copias que se han encontrado a lo largo de la historia trazan un camino que nos acerca a la verdad del original. Las otras Mona Lisa ofrecen las pistas más fiables para desvelar el misterio de La Gioconda.


