Lo que parecía una simple incidencia de tráfico en la ronda Litoral acabó destapando un cargamento de centenares de jamones. Los tres sospechosos no pudieron explicar de dónde procedía la mercancía.
Una avería en el peor momento posible terminó complicando los planes de tres hombres que transportaban 750 jamones robados por la ronda Litoral de Barcelona.
El camión en el que viajaba la mercancía quedó inmovilizado en la B-10, a la altura de la salida 30, en el distrito de Sant Andreu.
Lo que comenzó como una incidencia mecánica terminó con tres detenidos y un cargamento de jamones recuperado por la Guardia Urbana.
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Cuatro personas, un turismo y un camión averiado
Todo comenzó este miércoles por la tarde.
Una patrulla de la Unidad Central de Tráfico de la Guardia Urbana observó lo que parecía un accidente en la entrada a Barcelona, en sentido Llobregat.
En el lugar había un camión, un coche y cuatro personas fuera de los vehículos.
La situación, inicialmente, no parecía tener relación con ningún delito.
Sin embargo, cuando los agentes regresaron al punto donde se había producido la incidencia, el escenario había cambiado.
El turismo había desaparecido.
También las personas que se encontraban junto a los vehículos.
Únicamente permanecía el camión, completamente cerrado, sin nadie en su interior y con una baliza V-16 encendida para advertir de la avería.
Un hombre esperaba a cien metros del vehículo
Los policías observaron que aproximadamente a cien metros había un individuo parado en la carretera.
Decidieron acercarse y preguntarle qué estaba haciendo.
El hombre explicó que se encontraba vigilando el camión mientras sus compañeros habían ido a buscar una grúa.
Los agentes continuaron realizando comprobaciones y consiguieron contactar con el propietario del vehículo.
El dueño del camión no sabía qué transportaban
El propietario acudió al lugar y explicó a los policías que había alquilado el camión mediante la intervención de otra persona.
Según su versión, desconocía para qué se estaba utilizando el vehículo y qué mercancía llevaba en su interior.
La respuesta a esa última pregunta llegó cuando los agentes abrieron el compartimento trasero.
Dentro encontraron 750 patas de jamón amontonadas.
No se trataba de unas pocas piezas destinadas al consumo particular, sino de un cargamento de centenares de jamones cuya procedencia debía justificarse.
Nadie podía acreditar de dónde habían salido los jamones
Los policías solicitaron documentación que permitiera comprobar el origen de la mercancía.
Sin embargo, ni el hombre que permanecía vigilando el camión ni los otros dos relacionados con su transporte pudieron justificar de dónde procedían las piezas.
Ante estas circunstancias, la Guardia Urbana detuvo a los tres hombres como presuntos autores de un delito de apropiación indebida.
Los jamones y el vehículo fueron trasladados a dependencias policiales.
La denuncia que confirmó el robo
La historia no terminó con el hallazgo.
Los agentes continuaron realizando gestiones para averiguar la procedencia de los 750 jamones.
Finalmente, localizaron una denuncia por un robo de mercancía de estas características.
Los investigadores contactaron con el propietario afectado, que confirmó que los jamones encontrados en el camión eran los que le habían sustraído.
De esta manera, una actuación que había comenzado por una avería de tráfico permitió recuperar el cargamento.
Una avería que frustró el transporte
El caso tiene una circunstancia especialmente llamativa: los agentes no localizaron el camión durante un dispositivo específico contra robos de mercancías.
Fue una incidencia mecánica la que provocó que el vehículo quedara detenido en plena ronda Litoral.
La presencia de la baliza V-16, la desaparición del turismo y las comprobaciones posteriores llevaron a los policías hasta el descubrimiento.
La información disponible no precisa cuánto valían los 750 jamones, de dónde habían sido sustraídos ni si los tres detenidos participaron directamente en el robo inicial.
Lo que sí ha quedado confirmado, según la información difundida, es que el propietario de la mercancía reconoció las piezas recuperadas.
Los jamones acabaron en dependencias policiales y los tres hombres fueron detenidos. Todo después de que el camión sufriera una avería en plena carretera.







