El Ayuntamiento de Loriguilla ha decidido no aceptar el estrechamiento del barranco del Pozalet en su término municipal. Por ello, la alcaldesa Montserrat Cervera anunció que se ha reservado financiación para ampliar el puente proyectado por la Generalitat, una iniciativa aprobada para un cauce de solo nueve metros de ancho. Loriguilla recibió cuatro millones de euros del Ministerio de Política Territorial destinados a obras de reconstrucción, parte de los cuales se destinarán a extender el puente, ya que también se ampliará el cauce del barranco, recordó la alcaldesa.
Esta iniciativa presenta desafíos de coordinación. La Conselleria de Medio Ambiente e Infraestructuras ya ha gestionado la construcción del nuevo puente acorde al ancho actual del cauce, siguiendo la normativa que obliga a las obras de emergencia a mantener las condiciones previas, indicaron fuentes del departamento.
No obstante, el gobierno local tiene planeada la adquisición de un terreno agrícola junto al puente, que será entregado a la Confederación Hidrográfica del Júcar para posibilitar la ampliación del cauce. Según Cervera, este acuerdo ya está establecido.
El Ayuntamiento asumirá la financiación necesaria para ampliar el puente. «Los arquitectos que nombraremos contactarán con la Conselleria para coordinar tanto el puente como su ampliación», explicó Cervera, subrayando la importancia de coordinar ambas obras. La alcaldesa reconoció que será una tarea complicada, que podría llevar a realizar primero una parte y luego la otra.
En la actualidad, el área está provisionalmente cubierta por un puente militar gestionado por el Ejército, gracias a la gestión de la alcaldesa Montserrat Cervera con la ministra de Defensa, Margarita Robles. En solo 72 horas, este paso fue dispuesto e inaugurado recientemente.
Cervera expresó su deseo de trabajar junto a la Conselleria, aunque considera que ellos podrían finalizar antes, ya que tienen el proyecto más avanzado. El Ayuntamiento aún debe remitir la memoria del llamado puente de la Loma al Gobierno para su aprobación antes de iniciar el proceso de licitación de las obras.
La alteración de los cauces de ríos y barrancos como el Turia ha sido habitual desde la dana del 29 de octubre, lo que ha complicado la reconstrucción de puentes. La Confederación del Júcar deberá determinar si el perfil se ajusta a la nueva realidad o si se restaurarán taludes mediante la acumulación de tierra y escolleras. En localidades como Requena, ya se ha dado el caso de un puente alargado por estas razones.
Estas decisiones se concretarán en los próximos meses, especialmente en cuanto a la restauración del parque natural del Turia, gravemente dañado por las inundaciones.