Índice de contenidos
Las actuaciones han aumentado con fuerza desde 2021 y el cuerpo cuenta con personal preparado específicamente para intervenir mediante escucha, empatía y mediación
Hay intervenciones de los bomberos que apenas se ven y que no tienen que ver con incendios ni accidentes. En Valencia, las actuaciones relacionadas con situaciones de riesgo suicida han aumentado hasta alcanzar las 316 durante 2025, frente a las entre 68 y 86 que se registraban anualmente entre 2014 y 2020.
El aumento ha obligado a reforzar la preparación del cuerpo municipal ante servicios especialmente delicados, en los que las palabras y la capacidad para establecer una relación de confianza con la persona pueden resultar fundamentales.
Las intervenciones comenzaron a crecer en 2021
Los datos facilitados por el Ayuntamiento muestran una evolución clara.
Hasta 2020, el número de servicios se mantuvo relativamente estable y nunca superó las 86 actuaciones anuales en el periodo comprendido desde 2014. La tendencia cambió en 2021, cuando se registraron 174 intervenciones.
En 2022 fueron 214 y en 2023 llegaron a 291, hasta alcanzar las 316 actuaciones en 2025. De este modo, el volumen actual supera en más de tres veces los niveles medios anteriores a 2021.
Escuchar antes de actuar
La preparación para estos avisos presenta características diferentes a otros trabajos habituales de los bomberos.
El cuerpo municipal dispone de personal especializado y ha reforzado sus protocolos y su formación. Entre las herramientas utilizadas destacan la escucha activa, la empatía y la mediación.
La finalidad es poder establecer contacto con la persona que atraviesa la situación de riesgo, crear un vínculo de confianza y tratar de evitar un desenlace fatal.
Bomberos, Policía, sanitarios y servicios sociales
Este tipo de emergencias requiere además la participación coordinada de diferentes servicios públicos.
Los Bomberos de Valencia trabajan junto a la Policía y los servicios sanitarios y, cuando las circunstancias lo requieren, intervienen también los servicios sociales.
El concejal responsable del área, Juan Carlos Caballero, ha incidido precisamente en el componente humano de estas actuaciones. “Detrás de cada una de estas cifras hay una persona atravesando un momento de extrema vulnerabilidad”, ha señalado.
Para Caballero, se trata de intervenciones en las que “cada decisión, cada palabra y cada minuto pueden ser importantes” y que exigen combinar profesionalidad y preparación con capacidad de escucha y empatía.
Un trabajo de los bomberos que pocas veces se conoce
La difusión de estas cifras coincide con el Día Mundial para la Prevención del Suicidio y busca también hacer visible una vertiente del trabajo de los bomberos que habitualmente queda fuera de la atención pública.
El Ayuntamiento destaca que estos profesionales no se limitan a responder ante fuegos, accidentes o rescates, sino que también intervienen en emergencias protagonizadas por personas que atraviesan situaciones de especial vulnerabilidad. Por ello, el consistorio considera importante reforzar la prevención, combatir los estigmas y mantener servicios preparados para actuar ante estos episodios.



