Las comunidades educativas de varios centros escolares afectados por la dana del 29 de octubre de 2024 denuncian que, tras completar un curso entero en aulas prefabricadas, la situación sigue siendo provisional y llena de carencias. Profesores, familias y representantes educativos reclaman acelerar la reconstrucción de los colegios e institutos dañados, mejorar las instalaciones temporales y dotarlas de planes de emergencia que garanticen la seguridad del alumnado y del personal.
Los afectados consideran que la solución adoptada tras la catástrofe era comprensible como medida de urgencia, pero critican que, muchos meses después, continúan en unas condiciones que califican de insuficientes.
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Docentes preocupados por la seguridad
Uno de los casos más representativos es el del CEIP Orba, en Alfafar, cuyo edificio original tuvo que ser demolido tras los daños provocados por la riada. El alumnado y el profesorado desarrollan actualmente su actividad en barracones instalados sobre un solar del municipio.
Según explica una docente del centro, la principal preocupación es que las instalaciones se encuentran en una zona inundable y, durante buena parte del curso, no han contado con un plan de evacuación plenamente operativo al no haberse completado todos los trámites administrativos de la obra.
La sucesión de alertas meteorológicas durante el año escolar aumentó la inquietud entre los trabajadores del centro, que aseguran haber vivido el curso con una constante sensación de incertidumbre.
Familias que cuestionan los planes de evacuación
La preocupación también afecta a otros centros reubicados en instalaciones provisionales, como la Escuela Infantil Ausiàs March de Massanassa.
Representantes de las familias consideran que los protocolos de evacuación previstos presentan importantes limitaciones y cuestionan si serían realmente eficaces en caso de una nueva emergencia similar a la dana.
Además, lamentan que los barracones no cuenten con elementos de seguridad adicionales, como accesos elevados o zonas de refugio, mientras que los futuros edificios definitivos sí estarán diseñados para minimizar el riesgo de inundaciones.
Barracones con carencias durante todo el curso
Las asociaciones de madres y padres denuncian que las aulas prefabricadas siguen presentando numerosas deficiencias.
Entre las principales reclamaciones destacan:
- Exceso de calor durante el verano y bajas temperaturas en invierno.
- Patios con escaso equipamiento.
- Falta de zonas de sombra.
- Ausencia de espacios de juego adecuados para Infantil.
- Instalaciones que, en algunos casos, han tenido que ser completadas gracias a donaciones recibidas tras la dana.
Las familias sostienen que la respuesta inicial podía entenderse por la magnitud de la emergencia, pero consideran que la administración ha tenido tiempo suficiente para mejorar estas instalaciones provisionales.
Reclaman acelerar la reconstrucción
Desde las asociaciones de familias y diversos sindicatos educativos insisten en que la prioridad debe ser reconstruir cuanto antes los centros afectados para evitar que miles de alumnos permanezcan durante varios años en barracones.
Aseguran que la falta de información sobre los plazos y la evolución de las obras genera incertidumbre tanto entre docentes como entre las familias.
Las infraestructuras, uno de los ejes de la huelga docente
La situación de los centros afectados por la dana también ha formado parte de las reivindicaciones planteadas durante la huelga indefinida convocada por parte del profesorado valenciano.
Entre las principales demandas figura la puesta en marcha de un plan urgente que acelere la reconstrucción de los colegios e institutos dañados y garantice unas condiciones adecuadas mientras duren las obras.
La Conselleria planteó inversiones para los centros afectados
En el marco de las negociaciones con los representantes sindicales, la Conselleria de Educación propuso un paquete de inversiones en infraestructuras valorado en 372 millones de euros, que incluía una partida específica de 2 millones de euros destinada a mejorar las instalaciones provisionales de los centros afectados por la dana.
Sin embargo, la propuesta no obtuvo el respaldo mayoritario del profesorado ni de las organizaciones sindicales, por lo que el conflicto continúa abierto mientras las comunidades educativas siguen reclamando soluciones estables para recuperar la normalidad en los colegios de la denominada “zona cero” de la dana.