La movilización por los reiterados cortes de suministro eléctrico parte directamente de los vecinos y abarca diferentes puntos del municipio, incluido el núcleo urbano. Los promotores preparan una reclamación conjunta y estiman que las zonas afectadas reúnen a más de 5.000 habitantes.
ACTUALIZACIÓN | Valencia Noticias ha ampliado y actualizado esta información tras recibir nuevos datos de los propios afectados. La movilización es una iniciativa vecinal de principio a fin. El Ayuntamiento de Náquera no es responsable de las interrupciones ni dirige la recogida de firmas, aunque posteriormente podrá decidir si se adhiere a la reclamación como representante institucional del municipio.
Los cortes de luz que se vienen registrando en Náquera han llevado a vecinos de diferentes zonas del término municipal a organizarse para intentar conocer el origen de las incidencias y reclamar una solución.
Las quejas, que inicialmente circulaban fundamentalmente por grupos de WhatsApp y redes sociales, han dado paso a una actuación coordinada que tendrá como primer paso una recogida de firmas hasta el próximo 30 de septiembre.
Los afectados quieren documentar el problema, determinar hasta dónde se extiende y presentar una reclamación conjunta ante la empresa distribuidora.
La movilización no se limita a una urbanización concreta. Los vecinos aseguran que existen incidencias en numerosos puntos del término municipal y también en el núcleo urbano de Náquera.
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Una iniciativa vecinal de principio a fin
Los promotores han querido dejar especialmente claro este punto: la iniciativa nace de los vecinos y son ellos quienes están organizando la recogida de firmas y preparando las reclamaciones.
El Ayuntamiento no centraliza actualmente la movilización ni es responsable de solucionar técnicamente las averías de la red eléctrica.
El papel del Consistorio llegaría posteriormente.
Una vez finalizada la recogida de firmas, los vecinos tienen previsto presentar la iniciativa al Ayuntamiento de Náquera para que conozca formalmente el alcance de la movilización y pueda decidir si se suma a la reclamación como representante institucional del municipio.
La distinción es importante: los vecinos presentarán su reclamación independientemente de la decisión que adopte el Ayuntamiento.
Un mapa muestra la extensión de las incidencias
Uno de los primeros trabajos realizados por los afectados ha sido situar sobre un mapa las diferentes zonas desde las que se han comunicado cortes de suministro.
La representación incluye el núcleo urbano y numerosas urbanizaciones y áreas residenciales del término municipal.
Sin embargo, los propios promotores advierten de que la cartografía utilizada es antigua y que faltan urbanizaciones, por lo que el mapa no debe interpretarse como una relación definitiva de todos los lugares afectados.
El objetivo es evitar precisamente que el problema quede asociado exclusivamente a determinadas urbanizaciones cuando las comunicaciones recibidas apuntan a una afección mucho más extendida.

Los promotores estiman que las zonas afectadas reúnen a más de 5.000 habitantes
Todavía no existe una cifra oficial de usuarios afectados por las interrupciones eléctricas.
Los promotores de la movilización estiman, no obstante, que las zonas en las que se están denunciando problemas reúnen a más de 5.000 habitantes.
La cifra debe entenderse como una estimación realizada por los propios afectados y no como un balance de suministros que hayan sufrido efectivamente interrupciones.
Precisamente uno de los objetivos de la movilización es obtener datos que permitan establecer cuántos usuarios están sufriendo los cortes, dónde se producen, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo.
Recogida de firmas hasta el 30 de septiembre
El primer paso acordado es mantener abierta la recogida de firmas hasta el 30 de septiembre.
Con ellas, los vecinos pretenden demostrar que no se encuentran ante reclamaciones aisladas y respaldar una actuación conjunta que represente al mayor número posible de afectados.
Paralelamente, se pretende recopilar información sobre las incidencias y los posibles perjuicios ocasionados.
Fechas, horas, duración de las interrupciones, ubicación y repetición de los cortes pueden resultar fundamentales para disponer de un historial que permita acreditar la situación.
También podrán incorporarse a las reclamaciones los daños que los afectados puedan documentar como consecuencia de las interrupciones del suministro.
La reclamación se dirigirá a la distribuidora
Una vez recopiladas las firmas y la documentación, el siguiente paso será dirigirse a la empresa responsable de la distribución eléctrica.
Los vecinos quieren conocer qué está ocurriendo en la red de Náquera y, especialmente, obtener respuestas a tres cuestiones: cuál es el origen de los cortes, qué alcance tiene el problema y qué actuaciones están previstas para solucionarlo.
Por ahora no existe un diagnóstico técnico oficial conocido por los afectados que permita determinar si las interrupciones responden a averías puntuales, problemas en determinados elementos de la infraestructura o una situación que requiera actuaciones de mayor alcance.
Por ello, no puede atribuirse todavía el problema a transformadores, cableado, alimentadores o una eventual falta de capacidad de la red sin disponer previamente de los correspondientes informes técnicos.
Será el análisis de la infraestructura y de las incidencias el que deberá determinar las causas.
El Ayuntamiento podrá adherirse a la reclamación
Después de la recogida de firmas, los promotores trasladarán también la iniciativa al Ayuntamiento.
Los vecinos consideran que el respaldo institucional podría reforzar su petición ante la distribuidora, pero insisten en que la reclamación no depende de que el Consistorio la asuma.
El Ayuntamiento podrá sumarse o no a la iniciativa.
De hacerlo, su participación serviría para acompañar institucionalmente una reclamación que ya habrá sido impulsada, organizada y respaldada mediante firmas por los propios residentes.
Si no hay solución, los vecinos plantean acudir a la Generalitat
La movilización contempla además diferentes pasos en función de la respuesta que obtengan.
Si después de presentar la reclamación ante la distribuidora las incidencias persisten o no reciben una solución satisfactoria, los afectados plantean trasladar el expediente a la administración autonómica competente en materia de energía.
De esta manera podrían aportar conjuntamente las firmas, las reclamaciones y la documentación acumulada sobre las interrupciones.
Los vecinos también contemplan, en fases posteriores y si las anteriores vías no permiten resolver el problema, recurrir a organizaciones de consumidores como la OCU y estudiar posibles acciones judiciales.
No se trata, por tanto, de actuaciones que ya se hayan iniciado, sino de las distintas vías que los promotores plantean seguir si no obtienen una respuesta.
De WhatsApp a una reclamación organizada
La situación ha evolucionado considerablemente en pocos días.
Las primeras quejas aparecieron de manera dispersa entre residentes que relataban cortes en sus viviendas. Al ponerse en común las experiencias, comenzaron a aparecer comunicaciones procedentes de más zonas y también del casco urbano de Náquera.
Ahora los afectados quieren convertir ese malestar en una actuación documentada.
El mapa de incidencias, la recogida de firmas hasta el 30 de septiembre, la recopilación de los cortes y posibles daños y la posterior reclamación ante la distribuidora forman parte de esa estrategia.
La principal incógnita continúa siendo la misma: qué está provocando las interrupciones eléctricas que denuncian los vecinos de Náquera.
Hasta que exista una explicación técnica, los afectados evitan dar por acreditada una causa concreta. Su prioridad ahora es reunir pruebas de la extensión y reiteración de las incidencias y exigir a la distribuidora un diagnóstico y una solución.
Y, sobre todo, quieren que quede claro quién ha puesto en marcha ese proceso: los propios vecinos de Náquera.


