. El hombre se había hecho varios perfiles en Internet, algunos de los cuales se hace pasar por menor de edad, y tenía casi 4.000 contactos
. En algunos casos, las víctimas, chicas entre 9 y 13 años, mantenían cibersexo con el pedófilo, quien aprovechaba para grabar las imágenes
Agentes de la Policía de la Generalidad – Mossos de la Unidad Central de Delitos Informáticos destaparon el caso de un hombre de 23 años, de nacionalidad española y vecino de Granollers, el cual ha quedado imputado como presunto autor de varios delitos de corrupción de menores. El hombre había mantenido Ciberrelaciones, como mínimo, con 15 víctimas y los investigadores sospechan que podría haber 300 víctimas potenciales más.Los agentes iniciaron una investigación a raíz de una denuncia que puso una menor el 27 de noviembre de 2012 en Granollers. De esta investigación se extrajo que, aparte de acosar a la menor, el joven había cometido otros delitos.
En el ordenador del joven se localizaron archivos de fotografía y archivos de vídeo donde aparecían menores de edad, muchos de estos archivos con contenido pornográfico. Además, también guardaba archivos web con conversaciones mantenidas con los menores y archivos de texto con datos de contacto e información personal de sus víctimas.
El acosador, además, tenía una actividad muy prolífica en las redes sociales, de hecho había generado varios perfiles con personalidades diferentes, algunas de las cuales se hace pasar por menor y disponía de un total 3.784 contactos.
En algunos casos, para engañar a las víctimas, enviaba fotos de carácter sexual de chicos menores y se hacía pasar por ellos. Incluso usaba programas informáticos que sustituían la imagen real de la webcam mostrando a la víctima vídeos de jóvenes haciendo prácticas sexuales. Su objetivo era que la menor hiciera lo mismo pensando que tenía cibersexo con un chico de su edad.
Una de las 15 víctimas contó que había mantenido varias sesiones de cibersexo con el joven cuando sólo tenía nueve años a través de la webcam, y que estaba convencida de que se trataba de un juego. También, en algunos casos, el joven había mantenido citas en persona con alguna víctima.
Los hechos mencionados en las denuncias son característicos del tipo delictivo conocido como Child Grooming , un ciberacoso a menores donde el adulto, que usaroles diferentes (identidades falsas) para relacionarse con las menores en las redes sociales, seduce a sus víctimas mediante engaños, coacciones o las manipula para conseguir archivos pornográficos.
En este caso concreto, esta manipulación se produjo sistemáticamente desde el año 2007 hasta el 2012 y finalizó a raíz del inicio de la investigación policial. Esto hace que los investigadores no descartan poder relacionar a nuevas víctimas con el presunto pedófilo.
En la actualidad el joven se encuentra pendiente de que finalice la instrucción judicial del caso.