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Alcaldes y representantes locales exigen acelerar infraestructuras hidráulicas, mejorar la calidad del agua y dejar al margen las diferencias políticas para garantizar el futuro del parque natural
La Albufera vuelve a situarse en el centro del debate institucional. Los municipios que conviven diariamente con el parque natural han reclamado más inversión, coordinación entre administraciones y una estrategia común para garantizar la supervivencia de uno de los espacios medioambientales más emblemáticos de la Comunitat Valenciana.
La reivindicación se puso de manifiesto durante el V Simposio de la Albufera, donde representantes de varios ayuntamientos analizaron los principales desafíos que afronta el lago y coincidieron en una idea fundamental: la recuperación de la Albufera debe convertirse en una cuestión de Estado alejada de la confrontación política.
Trece municipios unidos por un mismo desafío
Un total de trece municipios forman parte del entorno del Parque Natural de la Albufera, una circunstancia que obliga a mantener una estrecha colaboración entre administraciones locales, autonómicas y estatales.
Durante la mesa redonda dedicada a la gestión actual del parque natural, alcaldes y representantes municipales insistieron en la necesidad de trabajar de forma conjunta para afrontar problemas que, en muchos casos, superan las competencias de los propios ayuntamientos.
José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de Valencia, destacó que la protección del lago requiere una implicación directa de todas las administraciones.
“La Albufera es de todos y es imprescindible que las diferentes instituciones trabajen juntas para garantizar la llegada de agua suficiente y de calidad al lago”, señaló.
Los ayuntamientos denuncian falta de competencias
Los responsables municipales recordaron que muchas de las actuaciones necesarias dependen de administraciones superiores y lamentaron la limitada capacidad de actuación de los consistorios.
José Francisco Cabanes, alcalde de Sedaví y presidente de la Mancomunitat de l’Horta Sud, subrayó que los municipios realizan esfuerzos para mejorar los sistemas de drenaje y separación de aguas, aunque muchas de esas mejoras pierden eficacia al integrarse posteriormente en infraestructuras más antiguas y saturadas.
Los representantes locales consideran que la solución pasa por acometer inversiones estructurales que permitan modernizar la red hidráulica que rodea el parque natural.
Infraestructuras hidráulicas, la gran prioridad
Uno de los principales consensos alcanzados durante el encuentro fue la necesidad urgente de mejorar las infraestructuras relacionadas con la depuración y gestión del agua.
Los municipios consideran prioritario:
- La ampliación del colector oeste.
- La construcción de nuevos tanques de tormenta.
- La modernización de la depuradora de Pinedo.
- Actuaciones de dragado en determinadas zonas del lago.
- La mejora de los sistemas de control de calidad del agua.
Los alcaldes recuerdan que muchas de estas infraestructuras fueron diseñadas para una realidad demográfica muy diferente a la actual y necesitan una actualización urgente para responder a las necesidades del siglo XXI.
La calidad del agua sigue siendo la gran preocupación
La mejora de la calidad del agua continúa siendo uno de los principales retos de la Albufera.
La entrada de aguas insuficientemente depuradas, los episodios de lluvias intensas y la presión urbanística han generado durante décadas problemas ambientales que afectan al ecosistema del lago.
Desde los municipios se insiste en que cualquier estrategia de recuperación debe situar el agua como elemento central de la gestión futura.
“La Albufera necesita agua de calidad y suficiente para garantizar su equilibrio ecológico”, coincidieron varios participantes durante el simposio.
El impacto de la dana sigue presente
La dana de octubre de 2024 también estuvo presente durante el debate.
Los representantes municipales reconocieron que las inundaciones provocaron importantes retrocesos en algunas áreas del parque natural, aunque también pusieron de manifiesto la importancia de determinados espacios de l’Horta como zonas de laminación natural frente a grandes avenidas de agua.
Los alcaldes consideran que la experiencia vivida tras la dana debe servir para replantear la planificación territorial y reforzar las medidas de protección ambiental.
Reclaman acelerar el Plan de Ordenación
Otro de los asuntos que genera preocupación entre los municipios es la demora en la aprobación definitiva del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN).
Los representantes locales consideran fundamental agilizar este instrumento de planificación para dotar al parque natural de una hoja de ruta clara que permita coordinar actuaciones futuras y garantizar una protección efectiva del entorno.
Concienciación ciudadana y educación ambiental
Más allá de las inversiones y las infraestructuras, los municipios consideran imprescindible reforzar la sensibilización social sobre la importancia de la Albufera.
La vicealcaldesa de Albal, María José Hernández, destacó la necesidad de implicar a la ciudadanía en la conservación del entorno.
Según explicó, muchas personas desconocen que pequeñas acciones cotidianas pueden tener consecuencias directas sobre la salud del lago.
Por ello, los ayuntamientos apuestan por impulsar campañas educativas y actividades de divulgación que ayuden a fortalecer el vínculo entre la población y el parque natural.
Un futuro que exige consenso
La principal conclusión del encuentro fue clara: la recuperación de la Albufera requiere visión a largo plazo, inversiones sostenidas y una colaboración permanente entre todas las administraciones implicadas.
Los representantes municipales consideran que los grandes desafíos ambientales del parque natural no pueden resolverse en una sola legislatura y reclaman acuerdos estables que permitan mantener las políticas de conservación independientemente de los cambios políticos.
Para los municipios ribereños, la unidad institucional y el compromiso económico serán claves para garantizar que la Albufera siga siendo uno de los mayores tesoros naturales de Valencia y de toda España durante las próximas generaciones.