Massanassa da un paso decisivo en la reconstrucción tras la dana de octubre de 2024. Los nuevos colegios públicos Ausiàs March y Lluís Vives se levantarán tres metros sobre el nivel del terreno para minimizar los daños en caso de nuevas inundaciones. La Generalitat prevé licitar las obras antes de que termine 2026 e iniciar la construcción durante el primer trimestre de 2027.
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Dos nuevos colegios adaptados al riesgo de inundaciones
Los proyectos de los futuros colegios Ausiàs March y Lluís Vives incorporan un diseño pensado para hacer frente a posibles riadas.
La principal novedad será que ambos edificios se construirán tres metros por encima del nivel del suelo, una medida destinada a proteger las aulas frente a futuras avenidas de agua como la que destruyó ambos centros durante la dana del 29 de octubre de 2024.
Una planta baja abierta para dejar pasar el agua
El diseño prevé una planta baja completamente diáfana, que permitirá el paso del agua en caso de inundación sin afectar a las zonas docentes.
Este espacio albergará:
- Instalaciones deportivas.
- Zonas ajardinadas.
- Espacios abiertos de uso escolar.
Las aulas de Educación Infantil y Primaria se situarán sobre esta plataforma elevada.
Más de 15 millones de inversión
La actuación supondrá una inversión superior a 15 millones de euros y se desarrollará sobre la misma parcela donde se encontraban los antiguos colegios.
El nuevo complejo educativo contará con dos edificios independientes y ocupará un recinto de aproximadamente 14.000 metros cuadrados.
Las obras podrían comenzar en 2027
El alcalde de Massanassa, Paco Comes, ha explicado que el proyecto básico ya está redactado y que el proyecto de ejecución estará finalizado a finales de septiembre.
El calendario previsto contempla:
- Redacción del proyecto de ejecución: septiembre de 2026.
- Licitación de las obras: último trimestre de 2026.
- Inicio de la construcción: primer trimestre de 2027.
Los alumnos seguirán en aulas provisionales
Mientras se desarrollan las obras, los estudiantes continuarán recibiendo clase en las instalaciones provisionales habilitadas tras la dana.
El plazo estimado de ejecución ronda los dos años, por lo que los nuevos colegios podrían entrar en funcionamiento en 2029, aproximadamente cinco años después de que las inundaciones destruyeran los dos centros educativos del municipio.
Una reconstrucción pensada para el futuro
El nuevo diseño busca aumentar la resiliencia de los edificios frente a fenómenos meteorológicos extremos. La elevación de las aulas y la creación de una planta baja abierta pretenden reducir al mínimo los daños materiales si se produce una nueva inundación, garantizando una mayor protección para las instalaciones educativas y facilitando una recuperación más rápida ante posibles episodios similares.