El Gobierno de España ha publicado la desclasificación de 153 documentos oficiales relacionados con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Los archivos, procedentes de los ministerios de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores, ya pueden consultarse en el portal de La Moncloa y revelan detalles inéditos sobre la intentona encabezada por Antonio Tejero.
Entre el material publicado hay transcripciones de conversaciones telefónicas, informes del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID, actual CNI), croquis de planificación, notas internas y documentos manuscritos que apuntan a una trama con ramificaciones civiles e institucionales.
Órdenes de “tirar a matar” en Televisión Española
Uno de los documentos más impactantes es la transcripción de una conversación telefónica de la unidad militar desplegada en Prado del Rey, sede de RTVE, la tarde del 23 de febrero. Un soldado relata que la orden recibida de su capitán fue clara: “tirar a matar”.

La cinta, incorporada al archivo como “Conversaciones telefónicas de la unidad militar El Pardo”, confirma que existían instrucciones de uso real de fuego en caso de oposición. El relato refuerza la gravedad del dispositivo paralelo que pretendía asegurar el control de los medios de comunicación mientras el Congreso era tomado por Tejero.
Conversaciones dentro del Congreso: “La victoria es para España”

También se ha desclasificado la conversación entre Tejero y el civil Juan García Carrés, único no militar condenado por el golpe. García Carrés le anima a resistir y le asegura que “va un regimiento hacia allí” y que “la victoria es para España”.
Tejero, nervioso, responde con exabruptos y pide que no le hagan propaganda. Las transcripciones reflejan tensión, incertidumbre y la percepción de que había movimientos externos en marcha.
El papel del CESID y la AOME
Varios informes internos analizan la implicación de miembros de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME), unidad de élite del CESID. Según los documentos, al menos seis personas conocían los preparativos o planificaron un “apoyo operativo”.
Solo dos miembros fueron procesados: el capitán Vicente Gómez Iglesias —condenado a seis años e indultado en 1984— y el comandante José Cortina, finalmente absuelto. El informe señala indicios de contactos previos con el nuncio apostólico y con el embajador de Estados Unidos en Madrid.

Las conversaciones de la esposa de Tejero
Entre el material desclasificado figuran también las cintas con las llamadas telefónicas de Carmen Díez Pereira, esposa de Tejero. Las transcripciones muestran angustia, miedo y la sensación de que su marido había sido “engañado” y “dejado solo”.
Finalmente, a través de García Carrés, logra hablar con él. Tejero intenta tranquilizarla y le asegura que no habrá sangre.
Las teorías sobre el rey Juan Carlos
Otro documento titulado “Campaña contra su majestad el rey” recoge rumores que circulaban en determinados sectores militares, según los cuales Juan Carlos I habría estado al tanto del golpe. El propio informe califica estas afirmaciones de “falsedades”.
En paralelo, un relato del CESID confirma que el rey rechazó que el general Alfonso Armada acudiera al Palacio de la Zarzuela la tarde del 23F, ordenándole permanecer en su puesto.
“Error”: dejar al rey libre
Un manuscrito anónimo posterior al fracaso del golpe considera que uno de los principales errores de los golpistas fue “dejar al Borbón libre y tratar con él como si fuera un caballero”. El texto sugiere que, en futuras actuaciones, debería considerarse al rey un “objetivo a batir”.
El documento evidencia que, pese al fracaso, persistía una mentalidad conspirativa en determinados sectores militares.
La preocupación del rey tras el 23F
Meses después, Juan Carlos I advirtió al Gobierno de la necesidad de que las Fuerzas Armadas se sintieran “consideradas y protegidas”, según una carta del secretario de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, al director del CESID, Emilio Alonso Manglano.
El monarca transmitía el malestar militar ante la libertad de expresión y lo que algunos uniformados consideraban un trato injusto tras la Transición.
Un capítulo clave de la Transición
La desclasificación arroja nueva luz sobre una de las jornadas más críticas de la democracia española. Los documentos revelan tensiones internas, órdenes letales, contactos diplomáticos y fracturas dentro de los servicios de inteligencia.
Cuarenta y cinco años después, el 23F sigue generando interrogantes. Ahora, con los archivos abiertos al público, la historia puede revisarse con nuevas pruebas sobre la mesa.