Los continuos retrasos en la alta velocidad y las nuevas limitaciones de velocidad en la línea València–Madrid están cambiando los hábitos de miles de viajeros. Cada vez más usuarios abandonan el tren y optan por alternativas como el coche compartido, cuyo uso se ha incrementado más de un 25% en la Comunitat Valenciana en el último año.
Así lo confirman datos de BlaBlaCar, que apuntan a un crecimiento significativo de desplazamientos por carretera frente a la pérdida de confianza en el servicio ferroviario.
Dos años de problemas acumulados
Según explica Julián Tío, portavoz de Avacu, la situación no es nueva:
“Por desgracia, llevamos dos años bastante peleados con los trenes y con todo lo que son los desplazamientos ferroviarios”.
Entre las principales causas, destacan:
- Aumento del tráfico ferroviario.
- Obras en la estación de Chamartín (Madrid).
- Incidencias técnicas constantes.
- Falta de información a los usuarios.
Un escenario en el que, según Avacu, “al final quien paga siempre es el consumidor”.
Limitaciones de velocidad: de 300 km/h a 80
A los problemas habituales se suman ahora las restricciones de velocidad por motivos de seguridad en hasta 13 puntos de la línea de alta velocidad entre València y Madrid.
En algunos tramos, los trenes han pasado de circular a 300 km/h a hacerlo a 120 o incluso 80 km/h, lo que provoca:
- Retrasos continuados.
- Pérdida de conexiones.
- Incertidumbre en los horarios.
Como consecuencia, compañías como Renfe y Iryo han anunciado que dejarán de indemnizar por falta de puntualidad en estos casos, al considerar que los retrasos no dependen directamente de ellas.
A pesar de todo, hay que reclamar
Desde las asociaciones de consumidores insisten en que los usuarios no deben renunciar a reclamar:
“Si hay un retraso hay que reclamar siempre, independientemente de que la compañía diga que no sirve de nada”, recuerda Julián Tío.
Las quejas al sector ferroviario se han convertido en una de las más frecuentes entre los consumidores valencianos.
BlaBlaCar se dispara en la Comunitat Valenciana
Ante la pérdida de fiabilidad del tren, muchos viajeros buscan alternativas. Y la más clara es el coche compartido.
Según Amalia Carrasco, directora de Comunicación de BlaBlaCar:
“En la Comunitat Valenciana hemos registrado un aumento del 25% en el uso del coche compartido respecto al año pasado”.
Especialmente en trayectos como:
- València–Madrid
- València–Barcelona
- Alicante–Madrid
Un cambio de hábitos forzado
Lo que debía ser el medio de transporte más rápido y fiable del país se ha convertido, para muchos usuarios, en una fuente constante de estrés.
Mientras no se resuelvan los problemas estructurales del AVE, la tendencia parece clara:
menos tren y más carretera, aunque eso suponga más tráfico, más emisiones y más dependencia del coche.
Una paradoja que deja en evidencia el deterioro de un servicio clave para la movilidad entre las dos grandes capitales del país.