El anuncio del acuerdo estratégico entre Ford y el grupo chino Geely para compartir la propiedad de la planta de Almussafes ha sido recibido con optimismo por los representantes de los trabajadores, aunque también con un mensaje claro: la nueva etapa deberá desarrollarse respetando el convenio colectivo, los derechos laborales y la representación sindical.
El presidente del comité de empresa de Ford Almussafes y representante de UGT, Carlos Faubel, ha valorado positivamente la operación, al considerar que abre una nueva etapa para la factoría valenciana tras varios años de incertidumbre.
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Faubel: “Los derechos laborales no se negocian”
Durante su valoración, Faubel recordó que, aunque la tecnología o los componentes puedan llegar desde otros países, las condiciones laborales de la plantilla seguirán estando vinculadas al convenio firmado en Almussafes.
El dirigente sindical insistió en que el futuro de la nueva empresa conjunta debe construirse respetando los derechos de los trabajadores y la negociación colectiva, defendiendo que la competitividad y la inversión son compatibles con unas condiciones laborales dignas.
Asimismo, señaló que uno de los próximos retos será alcanzar un acuerdo para renovar el convenio colectivo hasta el año 2030.
Una nueva etapa tras años de incertidumbre
El acuerdo prevé la creación de una empresa conjunta en la que Ford controlará el 66 % del capital y Geely el 34 %. La previsión es que la planta valenciana alcance su máxima capacidad de producción en 2028 con la fabricación de cinco modelos, mientras que la plantilla pasará a depender de la nueva sociedad cuando esta comience a operar.
Actualmente, la fábrica de Almussafes da empleo directo a alrededor de 4.300 trabajadores.
Faubel calificó la jornada de “histórica” y recordó que la planta ha sabido adaptarse durante décadas a numerosos cambios, desde crisis económicas hasta la pandemia, los problemas de suministro y la transformación del mercado de la automoción.
Los sindicatos esperan recuperar empleo
Desde STM-Intersindical Valenciana también se ha valorado favorablemente el acuerdo al considerar que pone fin a la incertidumbre que ha marcado los últimos años.
El sindicato confía en que la nueva etapa permita aumentar progresivamente el empleo y acercarse de nuevo a las cifras registradas en 2015, cuando la planta contaba con cerca de 9.000 trabajadores.
No obstante, la organización ha advertido de que permanecerá vigilante para garantizar que los cambios no supongan un deterioro de las condiciones laborales ni afecten negativamente a las empresas auxiliares vinculadas a la fábrica.
La patronal ve una oportunidad para la industria valenciana
La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) también ha acogido positivamente la alianza entre Ford y Geely.
Su presidente, Vicente Lafuente, considera que cualquier proyecto que incremente la carga de trabajo de Almussafes y contribuya a asegurar su futuro supone una buena noticia para la industria valenciana, especialmente en un contexto de transformación del sector del automóvil marcado por la electrificación y la competencia internacional.
No obstante, la patronal señala que será necesario conocer los detalles definitivos del acuerdo para evaluar el alcance real que tendrá sobre la actividad de la planta y el conjunto del tejido empresarial vinculado a la automoción.
El consenso entre sindicatos y empresarios apunta a que la operación representa una oportunidad para consolidar el futuro de Almussafes, aunque ambas partes coinciden en que el éxito del proyecto dependerá de cómo se materialicen las inversiones y de que se mantengan tanto el empleo como los derechos de los trabajadores.