
El aumento de precios, especialmente en alimentación y juguetes, obliga a muchas familias a gastar más que el año pasado y a extremar el control del presupuesto
Las familias valencianas encaran las compras de Navidad con la sensación generalizada de que este año el desembolso será mayor que en ejercicios anteriores. La subida sostenida de los precios se deja notar especialmente en los regalos y en la cesta de la compra, dos de las partidas que más peso tienen durante las fiestas.
Según datos de organizaciones de consumidores, el gasto medio previsto para esta Navidad se sitúa cerca de los 800 euros por hogar, lo que supone más de un centenar de euros adicionales respecto al año pasado.
La subida de precios dispara el presupuesto navideño
El encarecimiento del coste de la vida y el aumento del IPC están detrás de este incremento del gasto. La alimentación y los juguetes continúan siendo los principales focos de consumo, sobre todo en las familias con niños.
Muchos hogares reconocen que este año gastarán más a pesar de intentar contener el presupuesto. La sensación de que “todo ha subido” se repite entre los consumidores, que buscan alternativas para ajustar las compras sin renunciar del todo a las celebraciones.
Los juguetes y los regalos, la principal partida
Los juguetes y los regalos navideños siguen concentrando la mayor parte del presupuesto, especialmente en los hogares con menores. El aumento de precios en este sector obliga a planificar con mayor antelación y a comparar entre distintas opciones para reducir el impacto económico.
En muchos casos, las familias optan por limitar el número de regalos o buscar promociones para poder mantener el gasto dentro de unos márgenes asumibles.
La alimentación, otro de los grandes gastos
La alimentación es la segunda gran partida del presupuesto navideño. Los hogares destinan de media más de 130 euros a comidas y cenas especiales, una cifra que se ha visto incrementada por la subida de precios de productos típicos de estas fechas.
Artículos tradicionales como el turrón han registrado aumentos significativos, lo que lleva a muchos consumidores a optar por marcas blancas o alternativas más económicas sin renunciar a la calidad.
Una cesta de Navidad cada vez más cara
En la última década, la cesta de la compra navideña ha acumulado un incremento de precios superior al 50 por ciento. Esta evolución ha consolidado la percepción de que celebrar la Navidad supone cada vez un mayor esfuerzo económico para las familias.
A pesar de este escenario, el consumo se mantiene, aunque con una mayor conciencia del gasto y una búsqueda activa de ahorro.
Estrategias para evitar el endeudamiento
Ante el riesgo de que el consumo se descontrole, entidades especializadas en asesoramiento financiero recomiendan planificar las compras con antelación y fijar un presupuesto realista. Entre las estrategias más habituales se encuentran adelantar las compras, aprovechar ofertas puntuales y ajustar los menús navideños.
Los expertos alertan de que recurrir al crédito para afrontar los gastos de Navidad puede generar problemas económicos en los meses posteriores, especialmente en un contexto en el que una parte significativa de los hogares ya arrastra deudas.
Gastar con cautela en un contexto de precios altos
Aunque la subida generalizada de precios sigue siendo la principal preocupación de los consumidores, la predisposición a gastar en Navidad se mantiene. La clave, según los especialistas, está en equilibrar la ilusión de las fiestas con una gestión responsable del presupuesto familiar.
La planificación y el control del gasto se presentan, un año más, como las mejores herramientas para disfrutar de la Navidad sin que el impacto económico se prolongue más allá de las celebraciones.
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