El director general de la Policía, Manel Prat ha presentado hoy al presidente de la Generalitat y al consejero de Interior su renuncia irrevocable al cargo. Prat ha manifestado que ha tomado esta decisión “por motivos estrictamente personales”.A continuación reproducimos el comunicado que el director general de la Policía ha trasladado esta tarde a los medios de comunicación:
“El motivo de la convocatoria es informarles que esta mañana he anunciado al Presidente de la Generalidad y al consejero de Interior mi renuncia irrevocable a continuar desarrollando la responsabilidad al frente de la Dirección General de la Policía.
Tomo esta decisión por motivos estrictamente personales, al considerar que desde un punto de vista profesional he cerrado una etapa muy importante de mi vida.Sinceramente, no veo más recorrido profesional asumiendo esta difícil y compleja responsabilidad.
Durante 3 años, 4 meses y 16 días he trabajado con absoluta lealtad a mis superiores para hacer una policía de mi país mejor. Ha sido un gran honor, un inmenso honor.
Seguro que como en todas las actividades de la vida habré tenido aciertos y desaciertos, pero marcho con la serenidad y el convencimiento de que hoy nuestra policía está mejor preparada para responder a las necesidades que le reclama la sociedad. Les puedo asegurar que este ha sido mi único faro durante este tiempo.
Quiero aprovechar esta ocasión para pedir disculpas a todas aquellas personas que hayan sido perjudicadas por alguna decisión que haya podido tomar. Si estas disculpas pueden servir también para captar un poco más las dificultades intrínsecas ya veces incomprendidas que tiene la profesión de policía, me también un poco por satisfecho.Creo, sinceramente, que no he faltado a mi palabra ni mi compromiso.
Respecto al tema de la Sra.. Quintana dije, y quiero volver a dejar claro hoy públicamente, que si en algún momento aparecía una prueba fehaciente, refiriéndome a imágenes, que demostraba que su lesión había sido provocada por una pelota de goma plegaria inmediatamente. No estamos en esta situación, y no pliego por este motivo.
Aunque la última auto judicial, que por cierto aún no ha cerrado la fase de instrucción, apunta a esta posibilidad, considero que no se han tenido en cuenta todas las aportaciones que se han hecho por parte del Departamento de Interior. Estoy absolutamente convencido de que al final se podrá esclarecer quién fue el responsable de la desafortunada y triste lesión de la Sra.. Quintana y que los dos mozos que están imputados quedarán absueltos. Ese día, y hoy me reafirmo con más contundencia si es necesario, no se tiraron pelotas de goma.
Considero que en este caso, y en otros, se ha buscado más la venganza por intereses diversos que el esclarecimiento de la verdad y, por tanto, de la justicia a la que todos tienen derecho, como los mozos que cumplen con su deber .
Creo más que nunca en la política. Y creo más que nunca que los cuerpos policiales deben estar dirigidos por políticos.
El país está en un momento crucial. Animo, en este sentido, a todos los partidos políticos a hacer una profunda reflexión. Se necesitan encontrar mínimos comunes denominadores que permitan desarrollar estas difíciles responsabilidades con consenso. La gran mayoría de partidos han sido responsables de la gestión de la seguridad y del orden público, y por tanto saben el pan que se da. Si queremos ser un país normal, si queremos ser grandes de una vez, hay que afrontar también estos retos, a veces incómodos, con algo más de valentía y menos mezquindad.
Quiero terminar esta intervención agradeciendo el apoyo que he recibido primero de mi familia, que siempre ha estado a mi lado en los momentos más duros, y les aseguro que han sido unos cuantos. También hago extensivo el agradecimiento a los consejeros que he tenido y que me han demostrado su confianza en las duras y en las maduras. Y muy especialmente, a todos los miembros del Cuerpo de Mossos y del resto de subdirecciones generales con los que he tenido la oportunidad de vivir esta apasionante experiencia.
A pesar de las dificultades, hoy puedo decir con orgullo que tenemos un cuerpo de policía excepcional, moderno y muy bien preparado. Como ciudadano me siento absolutamente protegido por sus buenos oficios. Los animo a que, a pesar de las turbulencias del viaje, no desfallezcan nunca.
Ha habido mucha gente que se ha dejado la piel para que tengamos un cuerpo de policía propio, diferente, y este es un legado que deben tener presente todos y cada uno de los 17.200 mossos en su tarea diaria. “