Han pasado ya 38 días desde que se perdió la pista de Sonia Mené, una mujer de 54 años desaparecida el pasado 7 de enero en Oropesa del Mar, en la provincia de Castellón. Su caso continúa rodeado de incógnitas y su familia insiste en que no se trata de una marcha voluntaria.
La última vez que se tuvo constancia de ella fue tras un supuesto accidente de tráfico en la carretera que conduce al puerto de la localidad. Su vehículo, un Mercedes, apareció en un barranco de unos 50 metros de desnivel, pero el estado del coche ha alimentado las dudas desde el primer momento.
Un coche intacto y muchas preguntas
A pesar de la caída, el turismo no presentaba daños significativos: ninguna ventana rota, ruedas intactas y airbags sin activar. En el interior se encontraban la documentación y el teléfono móvil de Sonia. Tampoco había restos de sangre.
“Parece dejado caer”, ha señalado el portavoz de la familia, Alfredo Morcillo, quien sostiene que Sonia “no tiene fuerza suficiente para empujarlo” y descarta que pudiera haber provocado esa situación por sí sola. La familia mantiene que “no ha desaparecido voluntariamente, o está retenida o le han hecho algo”.
Las últimas imágenes
Las cámaras de seguridad captaron el vehículo circulando en dirección al puerto de Oropesa del Mar. Poco después, el coche dio la vuelta y regresó por la misma carretera. Minutos más tarde, otra cámara registró a una mujer caminando por la zona, aunque no ha podido confirmarse si se trata de Sonia.
Para sus allegados, el intervalo de tiempo entre ambas grabaciones hace inviable que ella misma pudiera lanzar el coche por el barranco y regresar andando sin ayuda.
La búsqueda continúa
Desde el día de la desaparición, la Guardia Civil mantiene activo el dispositivo de búsqueda por tierra y mar. En los últimos días, las labores se han centrado principalmente en zonas terrestres debido a las condiciones meteorológicas adversas.
La familia también ha organizado varias batidas, especialmente en el entorno de Torre la Sal, sin que hasta ahora haya habido resultados.
La asociación SOS Desaparecidos mantiene activa la alerta y solicita la colaboración ciudadana para cualquier información que pueda contribuir a esclarecer lo ocurrido.
Mientras tanto, en Oropesa del Mar crece la inquietud ante un caso que, más de un mes después, sigue sin respuestas claras.