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Fluidez en los accesos a Mestalla tras el Maratón de esta mañana
Acondicionar las áreas cercanas al estadio de Mestalla luego de que miles de corredores recorrieran la avenida de Aragón, la de Blasco Ibáñez y el paseo de la Alameda fue un desafío significativo. A las 13:00 horas, los últimos participantes del Maratón de Valencia aún transitaban el tramo paralelo al río más cercano al estadio, lo que dejaba menos de tres horas para que los equipos de limpieza y seguridad dejaran todo listo antes del inicio del partido entre el Valencia y el Sevilla, programado para las 16:15 horas. En realidad, el margen de tiempo era aún menor, dado que los aficionados suelen comenzar a llegar aproximadamente una hora antes. Sin embargo, el esfuerzo conjunto de los equipos involucrados logró que, a menos de media hora del comienzo del partido, el ambiente en los alrededores de Mestalla fuera de normalidad total.
Pescadores de escasas botellas de agua en el suelo y vallas apiladas son los únicos rastros de que, horas antes, unas 36.000 personas cruzaron la zona para completar los 42 kilómetros de la carrera. El resto de la escena era la típica de un día de partido: puestos vendiendo bufandas, aficionados con las camisetas del equipo y autos buscando lugar para estacionar. La movilidad fue la prevista, con los puentes de Aragón y el Real reabriendo al final.
Paul Prela, un corredor estadounidense del Maratón, decidió asistir también al partido tras enterarse el mismo domingo del encuentro, vistiendo la camiseta conmemorativa de la carrera.
La coincidencia de ambos eventos complicó el tráfico, sumando un reto adicional a la administración del Maratón, cuyo recorrido atraviesa la ciudad y afecta la circulación de vehículos y autobuses durante varias horas. Una vez finalizada la carrera, los servicios de limpieza se apresuraron a despejar las vías, permitiendo el despliegue del dispositivo de seguridad necesario para el evento deportivo.
En los últimos días, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha criticado al presidente de la Liga, Javier Tebas, por no colaborar en cambiar el horario del partido. Su solicitud fue rechazada, provocando que Catalá lamentara esta mañana que se prioricen “los derechos de televisión sobre los aficionados”.