La ministra de Ciencia y líder del PSPV, Diana Morant, expresa su respaldo a la unidad de las fuerzas políticas situadas a la izquierda del PSOE, una propuesta avanzada por Gabriel Rufián, portavoz de ERC. Destaca que “somos mayoría en la calle”. Morant se reivindica como ‘sanchista’ y afirma su lealtad a Pedro Sánchez, el actual presidente del Gobierno, diciendo que su preocupación surgiría si la llamaran ‘mazonista’, en referencia a Carlos Mazón, ‘president’ de la Generalitat.
Durante una entrevista, Morant enfatiza su alineación política con Sánchez en su rol dual como líder de los socialistas valencianos y ministra de Ciencia. Al abordar las críticas del PP sobre su vinculación con Sánchez, ella reafirma su identidad ‘sanchista’, comparándolo con épocas anteriores cuando se les llamaba ‘zapateristas’ o ‘felipistas’, asegurando que el socialismo se mantiene firme tras su líder.
Morant recuerda la reciente reelección de Sánchez y su propia legitimación en el PSPV, destacando la importancia de nombramientos como el de Rebeca Torró y Pilar Bernabé en el ámbito organizativo del PSOE, señalando que esto refleja una orientación más federal y territorial del partido. Además, defiende la compatibilidad de sus cargos, enfatizando que su prioridad sigue siendo atender a los valencianos desde una posición de influencia en el Gobierno.
Frente a la situación dentro del PSOE, Morant señala el impacto del ‘caso Cerdán’, subrayando la sinceridad de Sánchez al pedir disculpas tras sentirse traicionado por los implicados. Sostiene que este escándalo no es representativo del partido, y destaca que las medidas internas frente a la corrupción refuerzan su compromiso con la justicia, contrastando con la actitud del PP en casos de corrupción pasados.
En el ámbito estatal, Morant apoya la idea de Rufián sobre la unificación de las izquierdas más allá del PSOE, argumentando que la fragmentación perjudica la suma de votos. Basándose en su experiencia colaborativa con Compromís como exalcaldesa de Gandia y en el actual gobierno de coalición, reitera que las fuerzas progresistas son parte de la solución. Considera que estas fuerzas pueden capitalizar el descontento ciudadano hacia la gestión de Mazón, observando que una mayoría de la población es crítica con su administración actual.