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PSPV y Compromís exploran una vía simbólica para cuestionar el gobierno del PP en la Comunitat Valenciana
La secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, ha confirmado que se reunirá con el síndic de Compromís, Joan Baldoví, para analizar la posibilidad de presentar una moción de censura contra el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón. Sin embargo, la propia Morant ha reconocido que “los números no dan” para que esta iniciativa prospere, por lo que tendría un carácter simbólico más que una opción real de cambio en el Consell.
¿Por qué se plantea esta moción de censura?
Desde la llegada de Mazón a la presidencia de la Generalitat, tras la victoria del PP en las elecciones autonómicas de 2023, la oposición ha criticado diversas políticas del ejecutivo. Entre los temas que más fricción han generado están la gestión de la sanidad pública, los recortes en políticas sociales y la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, que PSPV y Compromís han tildado de “regalo fiscal a los más ricos”.
Además, la oposición ha puesto el foco en la relación entre el PP y Vox, partido con el que Mazón gobierna en coalición. La polémica en torno a las políticas de igualdad, la educación y la memoria democrática han sido puntos de choque constante en Les Corts, donde PSPV y Compromís han tratado de bloquear iniciativas del Consell.
En este contexto, la moción de censura aparece como una herramienta de presión política, aunque sin posibilidades de éxito.
Los números no cuadran: el PP y Vox suman mayoría absoluta
En la actual composición de Les Corts Valencianes, el PP cuenta con 40 escaños y Vox con 13, lo que les otorga una mayoría absoluta de 53 diputados en un parlamento de 99 escaños. Por su parte, el PSPV dispone de 31 representantes, Compromís de 14 y Unides Podem de 1.
Para que una moción de censura prospere, es necesario contar con el respaldo de al menos 50 diputados, una cifra inalcanzable sin fracturas dentro del bloque de la derecha, algo que no se vislumbra en el corto plazo.
Diana Morant ha sido clara en este sentido: “Sabemos que los números no dan, pero queremos evidenciar que Mazón y su gobierno están perjudicando a la mayoría social de la Comunitat Valenciana”.
Por su parte, Joan Baldoví ha expresado en varias ocasiones su preocupación por lo que considera “un retroceso en derechos y libertades”. Según el líder de Compromís, la política del Consell de Mazón “favorece a unos pocos en detrimento de los servicios públicos y el bienestar de la ciudadanía”.
¿Qué efectos puede tener esta moción de censura?
Aunque no tenga posibilidades reales de éxito, una moción de censura puede tener varios efectos políticos:
- Marcar una agenda opositora clara: PSPV y Compromís han encontrado en la gestión de Mazón un punto de unión tras meses de desencuentros internos. Presentar la moción les permitiría reforzar su papel como alternativa al actual gobierno.
- Exponer las políticas del Consell: Durante el debate parlamentario que acompañaría la moción, la oposición tendría la oportunidad de desgranar sus críticas al ejecutivo autonómico y cuestionar sus decisiones ante la opinión pública.
- Movilizar a su electorado: De cara a las próximas elecciones generales y autonómicas, la iniciativa podría servir para reactivar a sus bases y atraer el voto progresista.
No obstante, el PP ha restado importancia a la posibilidad de la moción. Fuentes del partido han señalado que “no es más que una maniobra para tratar de desgastar al gobierno” y que “los valencianos votaron un cambio en 2023 y ese cambio se está llevando a cabo con responsabilidad y eficacia”.
Antecedentes de mociones de censura en la Comunitat Valenciana
La Comunitat Valenciana no es ajena a intentos de moción de censura. En 1982, el PSPV presentó sin éxito una contra el entonces presidente Joan Lerma. Más recientemente, en 2018, la presión política forzó la salida de Eduardo Zaplana del PP tras su imputación en casos de corrupción, aunque no llegó a materializarse una moción formal.
A nivel nacional, la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia en 2018 ha servido de referencia para distintas estrategias opositoras en comunidades autónomas, aunque con resultados variables.
¿Y ahora qué?
La reunión entre Morant y Baldoví marcará el siguiente paso en esta estrategia. Si bien la moción parece destinada al fracaso en términos numéricos, su impacto en la dinámica política valenciana dependerá de cómo se articule y del eco que tenga en la ciudadanía.
Mientras tanto, el gobierno de Mazón sigue adelante con su agenda, centrada en la reducción fiscal, la colaboración público-privada en sanidad y un discurso firme en materia de seguridad y migración. Con la oposición reorganizándose, los próximos meses serán clave para definir el rumbo de la Comunitat Valenciana.