El pavo en la cabeza, las visitas al dentista, los problemas con su Mini y su inseparable osito Teddy. Las aventuras de Mr. Bean ocuparon tantas tardes de televisión que resulta fácil imaginar una serie con decenas de temporadas. Sin embargo, la comedia original protagonizada por Rowan Atkinson tuvo únicamente 14 episodios, realizados entre 1990 y 1995.
La cifra de 15, muy repetida en redes sociales, tiene una explicación: algunos catálogos añaden The Best Bits of Mr. Bean, un especial que recupera escenas anteriores y las conecta mediante nuevas secuencias del personaje. Por eso conviene distinguir entre los catorce capítulos y ese recopilatorio.
La serie comenzó el 1 de enero de 1990. Su reducido número de entregas contrasta con la cantidad de situaciones que muchos espectadores recuerdan: cada episodio reunía varias peripecias, desde una comida en un restaurante hasta una jornada de compras o una celebración navideña. ITV identifica Hair by Mr. Bean of London, el capítulo de la peluquería, como el número catorce.
Buena parte de su humor se entiende sin grandes explicaciones. Una mirada, un gesto o una solución disparatada para un problema cotidiano bastan para construir el chiste. Esa forma de contar también permite volver a ver escenas conocidas sin depender de una trama que avance de capítulo en capítulo.
Además, la serie de dibujos animados es una producción distinta. Sus episodios no deben sumarse a los de la comedia original con actores, aunque compartan protagonista y muchas de sus señas de identidad.
La broma de que durante la infancia parecía que Mr. Bean iba por la temporada 47 resume una sensación reconocible. El dato real es mucho más pequeño: catorce capítulos y un especial recopilatorio para un personaje que dejó un recuerdo enorme.







