La directora y guionista Josefina Molina ha fallecido este sábado en Madrid a los 89 años, dejando tras de sí una de las trayectorias más influyentes y valientes de la historia del cine y la televisión en España. La noticia ha sido confirmada por la Academia de Cine y por la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), organización que ayudó a fundar y de la que fue presidenta de honor.
Considerada una auténtica pionera del audiovisual español, Molina fue la primera mujer en graduarse en Dirección en la histórica Escuela Oficial de Cine durante los años 60, en una época en la que la presencia femenina detrás de las cámaras era prácticamente inexistente en España.
Índice de contenidos
La mujer que abrió camino a las directoras españolas
Nacida en Córdoba en 1936, poco después del inicio de la Guerra Civil, Josefina Molina descubrió muy pronto su pasión por el cine. Según relató en numerosas entrevistas, quedó fascinada tras ver la película El río, de Jean Renoir, cuando apenas tenía 15 años.
Antes de entrar en la Escuela Oficial de Cine, participó en cinefórums, impulsó una compañía de teatro amateur y colaboró en programas de radio donde ya mostraba una fuerte sensibilidad feminista y cultural. Aquella vocación acabaría convirtiéndola en una figura imprescindible del audiovisual español.
Durante sus primeros años profesionales compaginó los estudios con su trabajo en Televisión Española, donde comenzó a desarrollar una importante carrera como realizadora y directora de adaptaciones literarias.
“Teresa de Jesús” y el salto definitivo a la televisión
Uno de sus trabajos más recordados fue la serie Teresa de Jesús, protagonizada por Concha Velasco, convertida con el paso de los años en una de las grandes producciones históricas de la televisión pública española.
También dirigió adaptaciones como El camino, basada en la novela de Miguel Delibes, además de numerosos proyectos dramáticos para TVE que marcaron una época.
Sin embargo, su nombre quedó ligado especialmente al cine gracias a Función de noche, estrenada en 1981, considerada una de las películas más innovadoras y valientes del cine español de la Transición.
“Función de noche”, la película que rompió tabúes
La cinta abordó temas poco habituales en el cine español de comienzos de los años 80: el divorcio, la sexualidad femenina, la desigualdad emocional y las heridas sentimentales dentro del matrimonio.
La película mostraba una conversación íntima y real entre Lola Herrera y Daniel Dicenta tras su separación, mezclando realidad y ficción en una propuesta adelantada a su tiempo.
Con aquella obra, Josefina Molina se consolidó como una cineasta capaz de tratar asuntos profundamente humanos desde una mirada femenina poco habitual en la industria audiovisual de aquella época.
Primera directora en recibir el Goya de Honor
En 2012, la Academia de Cine reconoció toda su trayectoria otorgándole el Goya de Honor, convirtiéndose en la primera mujer directora en recibir esta distinción en la historia del cine español.
A lo largo de su carrera también obtuvo la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Nacional de Cinematografía. Además, fue la primera mujer directora de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
La Academia de Cine la ha definido ahora como “una de las directoras más valientes de su generación”, recordando además una de sus frases más célebres sobre el papel de la mujer en la cultura:
“Para ver el mundo con relieve tienes que tener dos ojos y la Humanidad lleva demasiado tiempo tuerta”.
Un referente del feminismo cultural
Más allá de su obra cinematográfica, Josefina Molina desempeñó un papel fundamental en la lucha por la igualdad dentro del sector audiovisual español.
En 2006 participó en la fundación de CIMA, asociación creada para visibilizar la presencia de las mujeres en el cine y la televisión y combatir la desigualdad estructural dentro de la industria.
La organización la ha despedido calificándola como “una de las mujeres más importantes del cine español” y destacando su papel como “feminista y luchadora incansable por la igualdad”.
Con su fallecimiento desaparece una de las grandes pioneras del cine español contemporáneo, pero permanece intacto el legado de una mujer que abrió caminos para varias generaciones de directoras y transformó para siempre la mirada femenina dentro del audiovisual español.