Índice de contenidos
Naufragio en Indonesia: las alertas meteorológicas que rodean la salida del barco con valencianos
Las investigaciones tratan de aclarar por qué la embarcación turística zarpó pese a los avisos de adversidad climática en la zona.
Cuatro días después del naufragio de un barco turístico en aguas de Indonesia, el dolor de las familias valencianas sigue intacto. La localización sin vida de una niña de 12 años ha sido, por ahora, el único resultado tangible de un amplio operativo de búsqueda que continúa centrado en tres desaparecidos: el entrenador Fernando Martín y dos menores de 9 y 10 años.
Paralelamente al rescate, las autoridades han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del hundimiento, especialmente las razones que llevaron a permitir la salida de la embarcación en un contexto de advertencias meteorológicas adversas.
Dos factores clave en la investigación
Según las primeras conclusiones oficiales, el siniestro se habría producido por la combinación de dos elementos: un fallo en la potencia del motor y un fuerte oleaje nocturno en el momento del accidente. La pérdida de propulsión dejó al barco sin capacidad de maniobra, aumentando de forma drástica su vulnerabilidad ante la mala mar.
Este aspecto ha situado el foco sobre el estado de mantenimiento del navío. Una embarcación a la deriva carece de la posibilidad de orientarse frente a las olas, algo esencial para minimizar el impacto del oleaje, incluso con un capitán experimentado al mando.
Las advertencias meteorológicas previas
El segundo eje de la investigación apunta directamente a las condiciones climáticas. Medios locales indonesios han informado de que la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica del país (BMKG) había emitido un aviso temprano de mal tiempo entre el 22 y el 28 de diciembre.
Dicho aviso incluía las aguas próximas al Parque Nacional de Komodo y el destino turístico de Labuan Bajo. Además, la Estación Meteorológica Marítima de Tenau Kupang alertó de la posibilidad de olas de hasta 2,5 metros en el Estrecho de Sape entre los días 26 y 29 de diciembre.
A estas circunstancias se sumó la detección de una circulación ciclónica entre el norte de Australia y el sur de Nusa Tenggara Oriental, un fenómeno que favorecía la formación de nubes densas, lluvias intensas, actividad eléctrica y rachas de viento de corta duración.
Versiones enfrentadas sobre la navegabilidad
Pese a estos avisos, responsables portuarios de Labuan Bajo defendieron que la embarcación contaba con autorización para navegar. Según su versión, el pronóstico marítimo en el momento de la salida hablaba de olas inferiores a medio metro, un escenario que habría cambiado de forma repentina durante la travesía.
Testimonios recabados tras el accidente apuntan a que el barco fue golpeado por olas de más de dos metros durante varios minutos, lo que habría provocado el hundimiento. Posteriormente, el mar volvió a calmarse, pero el daño ya era irreversible.
Preguntas aún sin respuesta
La principal incógnita sigue siendo qué información meteorológica se tuvo en cuenta para autorizar la salida y si se evaluaron correctamente los riesgos asociados a los avisos previos. También se investiga si el estado técnico del barco cumplía con las condiciones exigidas para operar en una zona sensible a cambios bruscos del tiempo.
Mientras tanto, las labores de búsqueda continúan y las familias esperan respuestas que permitan comprender cómo una excursión turística terminó en tragedia.
Etiquetas: Indonesia, naufragio, sucesos, meteorología, Valencia
Fuente: Medios locales de Indonesia y agencias internacionales