Una nueva noche de tensión por novatadas en Valencia
Las novatadas volvieron a intensificarse en la madrugada del miércoles al jueves en Valencia. Cerca de 200 jóvenes de una residencia cercana al entorno de la Damià Bonet provocaron disturbios al lanzar petardos y yogures contra la fachada de la residencia, llegando incluso a cortar el tráfico. Esta situación obligó a la intervención de la Policía Local, que contaba con un dispositivo especial de vigilancia en el área y se presentó en el lugar pasada la medianoche. Los jóvenes de la otra residencia huyeron rápidamente, mientras que los de Damià Bonet se mofaron de ellos a través de las redes sociales, llamándolos «atletas».
Los residentes en los alrededores fueron los más afectados por el escándalo. Alrededor de la medianoche, un grupo de aproximadamente 200 jóvenes, según cifras de la Policía Local, se congregó en la calle Serpis. Los estudiantes de Damià Bonet observaban desde las ventanas y las escaleras acristaladas del campus de Tarongers, mientras que los jóvenes de otra residencia, con quienes mantienen una conocida rivalidad, lanzaron petardos y yogures contra el edificio. Afortunadamente, nadie de la residencia salió a enfrentarse con los recién llegados.
Durante el incidente, los estudiantes corearon consignas como «puta Resa» y «la Resa en llamas, qué bonita es». A lo largo de esta manifestación, varios conductores tuvieron que abrirse paso entre los estudiantes, quienes les dejaron pasar sin mayores inconvenientes. Aunque los jóvenes no se acercaron a la fachada de la residencia, que permaneció cerrada, se escucharon cánticos con insultos extremadamente discriminatorios. Los vecinos, cansados del ruido y el lanzamiento de petardos, se vieron obligados a llamar a la Policía debido al escándalo que impedía dormir. Videos capturados por LAS PROVINCIAS muestran cómo dos patrullas llegan a la escena y los jóvenes huyen rápidamente. Los ‘resanos’ respondieron en redes sociales, burlándose de los otros estudiantes y compartiendo imágenes bebiendo en lo que parecen ser las habitaciones de la residencia.
Según la Policía Local, se había organizado un dispositivo especial que permitió la rápida llegada de los agentes. Con la aparición de las patrullas, los jóvenes se dispersaron, y no se efectuaron detenciones. La presencia policial se repetirá por la noche de este jueves y durante el fin de semana para prevenir futuros incidentes, aunque esto resulta difícil debido a la organización por redes sociales.
En días anteriores, los jóvenes habían realizado otras pruebas de novatadas en el área del cementerio del Cabanyal, especialmente después de que la vigilancia de la Universitat de València comenzara a cerrar las entradas al campus por la noche. Las reuniones para beber en la zona de Honduras y las ‘giras’ por los bares también generan molestias a los residentes, quienes han manifestado su hartazgo teniendo que solicitar al Ayuntamiento la limpieza de basura y restos que dejan en las mañanas. El Consistorio mantiene vigilancia constante y ha aumentado la limpieza en la zona como parte de las acciones para prevenir que esta área se declare como acústicamente saturada, lo que podría llevar a restringir el horario de los establecimientos de ocio y restauración.