El Consejo de Administración de la Corporación Audiovisual de la Comunitat Valenciana (CACVSA) ha dado luz verde a una nueva relación de puestos de trabajo (RPT) con el propósito de transformar À Punt en una entidad “más ágil, competitiva y acorde con la nueva realidad”. Esta decisión incluye la creación de 28 nuevos puestos de trabajo y la eliminación de 26, tal como informa la radiotelevisión pública valenciana en un comunicado.
Este ajuste organizativo busca responder a las actuales necesidades del servicio de radiotelevisión pública, argumentando que la RPT vigente desde 2017 ya no se ajusta a las demandas de una televisión que requiere más periodistas, operadores de cámara y técnicos para maximizar la cobertura informativa.
La reestructuración también refuerza el impulso que la nueva dirección ha dado este año a la producción propia, con programas como ‘Connexió Comunitat Valenciana’ o ‘NTC Comarques’, que exigen más recursos para mejorar el servicio público. El foco está en la adecuación de la plantilla a las necesidades del servicio, manteniendo el objetivo de no incrementar la masa salarial. La propuesta fue negociada con los sindicatos.
La nueva RPT planifica la incorporación de seis periodistas presentadores, dos cámaras-montadores, siete operadores de equipo y uno de sonido, además de preservar el puesto de jefe de meteorología y crear un coordinador de lingüistas, una jefatura de Informativos y un nuevo cargo para fortalecer el área técnica de la radio. Así, aunque se crean 28 nuevos puestos de trabajo, se amortizan 26, de los cuales solo ocho están actualmente ocupados.
Simultáneamente, se ha aprobado la remodelación de la Unidad de Estilo y Recursos Lingüísticos (UERL), reduciendo sus puestos de doce a seis. Esto se justifica al considerar que À Punt, aun con este cambio, se alinea con otras televisiones con lengua propia, manteniendo más lingüistas que IB3 y similar proporción a TV3.
Ricard Gallego, consejero de À Punt por Ens Uneix, ha expresado su desacuerdo con esta modificación, calificándola de inoportuna y carente de recursos adecuados para mejorar la oferta televisiva. Gallego critica que la televisión pública valenciana opera con un presupuesto significativamente menor en comparación con otras comunidades, limitando su capacidad competitiva.
Intersindical, por su parte, ha expresado su descontento con lo que considera un “simulacro de negociación”, lamentando la reducción de lingüistas y personal digital. Critica también la creación de nuevos puestos mal justificados mientras se prescinde de personal existente.
Finalmente, la Unió de Periodistes Valencians ha manifestado su decepción por la aprobación unilateral de la nueva RPT, mostrando preocupación por la falta de transparencia y garantías en las nuevas bolsas de trabajo.