Un estudio de la Universidad de Alicante determina que el asteroide 1998 KY26 es más pequeño y veloz de lo estimado
ALICANTE, 18 de septiembre – Un equipo internacional de investigación, que incluye al astrónomo Toni Santana-Ros del Departamento de Física, Ingeniería de Sistemas y Teoría de la Señal de la Universidad de Alicante, ha desvelado que el asteroide 1998 KY26 es casi tres veces más pequeño y su rotación es significativamente más rápida de lo que se creía. Estas conclusiones se alcanzaron usando observatorios como el Gran Telescopio de Canarias y el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral.
Este asteroide, cercano a la Tierra, ha sido elegido como el objetivo de la misión extendida Hayabusa2 de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), prevista para 2031. Las observaciones recientes aportan información crucial para la misión japonesa, la cual se encuentra a seis años del encuentro con el 1998 KY26, según un comunicado de la Universidad de Alicante.
Santana-Ros, director del estudio publicado en ‘Nature Communications’, comentó que los hallazgos sobre 1998 KY26 son radicalmente diferentes a lo que se conocía hasta ahora. Los nuevos datos, junto con los obtenidos previamente por radar, indican que el asteroide tiene un diámetro de 11 metros, lo cual permitiría su entrada dentro de la cúpula del telescopio del VLT que lo observó. Además, su giro es aproximadamente dos veces más rápido del estimado.
Anteriormente, se pensaba que el asteroide medía cerca de 30 metros y completaba una rotación en torno a los 10 minutos. No obstante, Santana-Ros aclaró que, en realidad, lo hace en solo cinco minutos. Olivier Hainaut, coautor del artículo y astrónomo del ESO en Alemania, subrayó que su menor tamaño y rotación acelerada harán que la misión Hayabusa2 sea aún más interesante y desafiante, ya que la maniobra para “besar” el asteroide será más compleja de lo previsto.
El asteroide 1998 KY26 es el destino final de la nave Hayabusa2. En su primera misión, exploró el asteroide 162173 Ryugu en 2018, y retornó a la Tierra con muestras en 2020. Con el combustible restante, se extendió la misión hasta 2031, año en que se prevé el encuentro con 1998 KY26, marcando la primera vez que una misión se aproxima a un asteroide de tales dimensiones.
Los científicos remarcan que todas las misiones anteriores estudiaron cuerpos de cientos o miles de metros de diámetro. Santana-Ros y su equipo han monitorizado el 1998 KY26 desde la Tierra para preparar la misión, dado que su pequeño tamaño lo hace difícil de estudiar, requiriendo su observación durante un acercamiento a la Tierra mediante potentes telescopios como el Gran Telescopio de Canarias, el VLT y el Gemini Sur.
Las observaciones indican que el asteroide posee una superficie brillante y es posiblemente un fragmento sólido de roca, que podría provenir de un planeta o de otro cuerpo rocoso. No obstante, no se descarta que pueda ser una acumulación de escombros cohesionados de manera laxa.
El astrónomo de la UA, Santana-Ros, menciona que nunca se ha observado un asteroide de 10 metros de tamaño directamente, lo que deja abiertas preguntas sobre su aspecto y conformación.
Asimismo, Santana-Ros destacó que el descubrimiento del tamaño comparable al de la nave espacial que lo visitará es un logro significativo. La caracterización de este pequeño objeto usando telescopios abre la puerta a futuras exploraciones de objetos cercanos a la Tierra y podría influir en los planes de minería de asteroides. Hainaut agregó que ahora se sabe que es posible caracterizar incluso asteroides menores potencialmente peligrosos, como el que impactó en 2013 cerca de Chelyabinsk, Rusia, ligeramente más grande que KY26.