Alicante, 4 de julio – La playa de Arenales del Sol, situada en Elche (Alicante), ha sido el escenario del descubrimiento del tercer nido de tortuga boba (‘Caretta caretta’) en la Comunitat Valenciana durante esta temporada. El nido contiene 79 huevos, de los cuales nueve han sido trasladados a las incubadoras del Oceanogràfic de Valencia, mientras que los restantes estarán protegidos en la playa bajo estricta vigilancia especializada.
El hallazgo tuvo lugar pasada la medianoche del viernes, cuando tres jóvenes en la playa avistaron una tortuga emergiendo del mar y rápidamente informaron al 112. Esta pronta reacción ciudadana permitió la activación del protocolo de la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana, movilizando al equipo técnico para asegurar una correcta intervención, según declaró el Oceanogràfic en un comunicado.
Al lugar llegaron veterinarios de la Fundación Oceanogràfic, junto con investigadores de la Universitat de València (UV) y la Universitat Politècnica de València (UPV), quienes instalaron un dispositivo satelital a la tortuga para monitorizar sus movimientos. El personal del voluntariado Xaloc también participó en las labores de custodia y sensibilización.
El seguimiento satelital permitirá a los investigadores monitorear en tiempo real los desplazamientos de la tortuga y detectar posibles intentos de nuevos nidos en la costa durante esta temporada.
El Oceanogràfic destacó que este nuevo nido refleja la creciente frecuencia de anidación de la ‘Caretta caretta’ en las costas valencianas, fenómeno que los expertos relacionan con el aumento de las temperaturas del mar y la adaptación de la especie a nuevas áreas de reproducción.
La provincia de Alicante, y específicamente las playas de Elche y Dénia, se están consolidando como puntos vitales para la reproducción de esta especie. La Fundación Oceanogràfic subrayó la relevancia de la colaboración ciudadana en tales situaciones y recordó que, ante cualquier avistamiento de tortuga marina, es esencial contactar con el 112 sin intervenir ni aproximarse al animal, para asegurar la activación del protocolo adecuado y garantizar la protección del ejemplar y sus crías.