Las elevadas temperaturas de junio, unidas a las lluvias de la primavera, han provocado un aumento en la población de insectos en Valencia. Desde el Ayuntamiento aseguran que estos insectos no suponen un riesgo para la salud, aunque resultan molestos para los residentes. En respuesta, José Gosálbez, el concejal de Sanidad y Consumo, ha afirmado que el consistorio está actuando de forma coordinada entre diferentes servicios municipales para abordar la situación.
Gosálbez comentó: “Estamos actuando con responsabilidad y rapidez. La coordinación entre los servicios municipales es clave para reducir las molestias y garantizar la tranquilidad de los vecinos. Este fenómeno es puntual y no representa un peligro para la salud, pero en Sanidad y Consumo ya se están tomando medidas”.
Las autoridades municipales subrayan que no se trata de una plaga ni de una amenaza para la salud pública. Según los expertos, este fenómeno corresponde al ciclo vital natural de los insectos y tendrá una duración limitada. Sin embargo, se han planificado acciones para minimizar las molestias a la ciudadanía.
Entre las medidas previstas se incluye la intensificación de la limpieza de caminos rurales a cargo del Consell Agrari y el aclarado de zonas ajardinadas con vegetación excesiva desde la delegación de Parques y Jardines. Asimismo, se notificará a los propietarios de parcelas rústicas la necesidad de un mantenimiento adecuado de sus terrenos.
El concejal también recordó que, en caso de plagas como cucarachas, mosquitos o ratas, que sí pueden afectar la salud, los equipos de control actúan en un plazo de 24 a 48 horas tras la notificación del ciudadano.
Por último, Gosálbez destacó que la normativa europea actual limita gradualmente el uso de tratamientos fitosanitarios para preservar la biodiversidad, lo que requiere enfoques coordinados para gestionar este tipo de fenómenos naturales.