La asociación APTUR CV cifra los daños en 250.000 euros tras ataques con silicona en cerraduras y pintadas amenazantes en barrios como el Cabanyal, Benimaclet y el Carmen. El sector culpa al “discurso político de odio” de alimentar la violencia.
Redacción | ValenciaNoticias.com Viernes, 20 de marzo de 2026
La resaca festiva en Valencia ha tomado un tinte amargo para el sector del alojamiento. La Asociación de Viviendas de Uso Turístico de la Comunitat Valenciana (APTUR CV) ha denunciado una oleada de ataques sistemáticos contra 450 viviendas turísticas durante los días grandes de Fallas. Los incidentes, que se han concentrado especialmente en plantas bajas, han dejado un rastro de cerraduras inutilizadas y mensajes hostiles en las fachadas.
Los barrios más afectados por esta ofensiva incluyen el Cabanyal, Malvarrosa, Patraix, Benimaclet, Benicalap, Campanar, el Carmen y Morvedre. Según la asociación, los daños materiales ascienden ya a 250.000 euros, afectando tanto a la operativa de los negocios como a la seguridad de los propios turistas y vecinos.
Señalamiento y “clima social enrarecido”
Silvia Blasco, presidenta de APTUR CV, ha sido contundente al señalar que estos actos no son hechos aislados, sino la “consecuencia directa de discursos políticos que señalan sistemáticamente a la vivienda turística como el enemigo a batir”. Desde la patronal advierten que criminalizar una actividad legal desde las instituciones acaba legitimando acciones violentas y sabotajes.
“Hoy son cerraduras reventadas y pintadas; mañana puede ser algo peor”, ha subrayado Blasco, quien exige una condena pública inmediata de todas las fuerzas políticas para frenar la escalada de tensión en los barrios.
[Imagen de un cartel de “Apartamento Turístico” en el barrio del Carmen con pintadas de “Tourist go home” y la cerradura sellada con silicona]
Un escenario de conflicto urbano
Este estallido de vandalismo se suma a otras tensiones registradas durante la semana fallera. Mientras el Ayuntamiento celebra el éxito de la fiesta, el sector comercial también ha elevado la voz esta semana reclamando a la alcaldesa Catalá una revisión del modelo de ocupación de la calle por considerarlo “desproporcionado”.
A nivel de seguridad, la presión ha sido constante. Cabe recordar que el dispositivo de Cruz Roja realizó 66 asistencias en una sola jornada y la Guardia Civil tuvo que intervenir 316 kilos de pólvora por irregularidades. Ahora, el foco se desplaza a la convivencia vecinal y a la necesidad de proteger la reputación de Valencia como destino seguro.
APTUR CV ha solicitado el refuerzo de las investigaciones para identificar a los responsables materiales de estos ataques y pide que el debate sobre la vivienda se aborde con “datos y rigor”, alejándose del “lenguaje inflamatorio” que, a su juicio, está fracturando la paz social en la ciudad.


