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Óliver Laxe se sumerge en el chumba-chumba del desierto
Viernes, 16 de mayo de 2025, 07:27
Un padre de familia, interpretado por Sergi López, se encuentra en una situación desesperada tras la pérdida de un ser querido, transitando por el desierto. Esta escena, capturada con un delicado toque metafísico, es seguida por la imagen de un sol majestuoso. Óliver Laxe, director español contemporáneo, ya había plasmado la magnificencia del desierto en 2016 con ‘Mimosas’. Ahora regresa con una propuesta similar en su nueva película ‘Sirât’.
La cuarta obra del director gallego, que se estrenará en España el 6 de junio, fue presentada en la sección oficial del Festival de Cannes. Esta selección representa un hito en su carrera, que ahora cuenta con un presupuesto mayor gracias al apoyo de Movistar +. Hasta el momento, Laxe había trabajado con actores no profesionales, pero en ‘Sirât’, López, conocido por trabajos como ‘El laberinto del fauno’, asume el papel de un padre que, junto a su hijo, viaja a una rave en Marruecos buscando a su hija, desaparecida hace cinco meses.
«El puente que une el infierno con el cielo»
En el desierto, conocen a un grupo de fiesteros que les indican la dirección de otra rave, ubicada “allí detrás”. Este enigmático lugar podría situarse más allá de una montaña, la frontera con Mauritania o incluso el sirât, término que Laxe describe como “el puente que une el infierno con el cielo”. Esta travesía no es solo dramática, sino también metafísica, donde los peregrinos han sido reemplazados por raveros.
La película, aunque comienza más accesible al público que ‘Mimosas’, expone el encuentro entre dos grupos opuestos: el padre y su hijo por un lado y unos franceses alternativos amantes del tecno por otro. Esta interacción se complica cuando un incidente peculiar altera la dinámica: el perro del niño come accidentalmente los excrementos de uno de los viajeros.
Brillante en la forma, desconcertante en el fondo
Aquellos que encontraron ‘Lo que arde’ (2019) demasiado pausada, disfrutarán de ‘Sirât’, donde el hard-tecno resuena intensamente. Laxe muestra su destreza en el uso de recursos visuales y sonido, algo favorecido por el aumento de presupuesto. La película, anclada en la vastedad del desierto con vehículos en carrera y música ensordecedora, se asemeja a un Mad Max del cine de autor.
El dominio de Laxe en la puesta en escena y el montaje es indiscutible. Como en ‘Lo que arde’, que impresionó con secuencias inolvidables, ‘Sirât’ podría igualmente destacarse en Cannes por su dirección. No obstante, a diferencia de sus anteriores trabajos, donde el estilo poético enriquecía la narrativa, en esta ocasión podría percibirse más como un ejercicio estilístico que deja al espectador indiferente frente a la serie de eventos excéntricos que experimenta el padre, su hijo y los raveros recién conocidos.