Óliver Laxe se adentra en el desierto acompañado de música electrónica
En el corazón del desierto, un padre de familia, interpretado por Sergi López, se enfrenta a la reciente pérdida de un ser querido. Esta escena, cargada de belleza y un toque metafísico, destaca en la última película de Óliver Laxe, un cineasta español que ha sabido capturar la majestuosidad del paisaje desértico con gran destreza. Tras sorprender en 2016 con “Mimosas”, Laxe regresa con “Sirât”, una cinta que sigue explorando temas similares.
“Sirât”, la cuarta producción del director gallego, se presentó la noche del jueves en la sección oficial del Festival de Cannes, reforzando así su reputación en el mundo cinematográfico. El estreno en España está previsto para el 6 de junio. El filme, respaldado por un mayor presupuesto y la colaboración de una gran productora como Movistar+, marca un notable avance profesional para Laxe, quien hasta ahora había trabajado con actores sin experiencia previa. Sergi López, conocido por su papel en “El laberinto del fauno”, encabeza el reparto como un padre que se traslada con su hijo a una fiesta electrónica al aire libre en Marruecos, en busca de su hija desaparecida.
La película plantea un recorrido metafísico más que dramático, como sugiere el propio título, “Sirât”, que refiere al “camino” que une el infierno con el cielo. En el transcurso, los protagonistas se encuentran con un grupo de jóvenes de espíritu libre que les indican la dirección de otra fiesta. Este encuentro entre los visitantes y los amantes de la música tecno se tuerce cuando, en un suceso inesperado, la mascota del niño ingiere sustancias poco convencionales.
Aquellos que consideraron “Lo que arde” como un filme pausado encontrarán en “Sirât” un cambio de ritmo, donde el hard-tecno resuena sin tregua. Laxe aprovecha el sonido y una mayor variedad de recursos visuales, gracias al presupuesto incrementado, creando una atmósfera que recuerda al estilo de “Mad Max”, pero desde una perspectiva de cine autoral.
Aunque la puesta en escena refleja el talento de Laxe, similar al de escenas inolvidables en producciones anteriores, el enfoque esta vez parece inclinarse hacia lo manierista más que hacia lo poético y espiritual. Esto se hace evidente cuando el espectador percibe de manera indiferente las extrañas experiencias que viven los personajes principales. Sin embargo, no se descarta que “Sirât” pueda recibir el premio a la mejor puesta en escena en Cannes, gracias a su impactante propuesta visual.