La Guardia Civil lleva a cabo el registro de un inmueble ocupado en Alfafar, en la misma calle donde ocurrió un tiroteo
La Guardia Civil ha registrado un inmueble en la calle Pintor Sorolla de Alfafar (Valencia), donde el pasado lunes por la noche un hombre de 33 años fue herido de bala por otro, actualmente buscado por las autoridades. El operativo, autorizado judicialmente, tenía como objetivo localizar al presunto agresor y se centró en una vivienda previamente denunciada y ocupada, según el alcalde Juan Ramón Adsuara.
El sospechoso disparó tres veces a la víctima en plena calle alrededor de las 23:30 horas del lunes. El herido, de 33 años, fue trasladado al hospital La Fe, donde permanece con pronóstico reservado. El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) envió una unidad del SAMU, cuyo equipo médico brindó atención inicial en el lugar.
Las autoridades han indicado que el incidente se originó por “desavenencias” entre el agresor y la víctima. La Guardia Civil, junto con efectivos de la Policía Local, ha desplegado un amplio dispositivo para localizar al sospechoso, ya identificado.
El alcalde Adsuara ha manifestado su inquietud por la demora en la obtención de la autorización judicial, criticando que tardara 15 horas en llegar, y ha subrayado la necesidad de revisar los procedimientos actuales. Además, mencionó la utilización de drones para inspeccionar el interior del inmueble ocupado.
El alcalde ha destacado la coordinación de los cuerpos de seguridad y reafirmó su compromiso con la seguridad ciudadana, asegurando que se tomarán las medidas necesarias para evitar situaciones similares en el futuro.
Residentes de Alfafar comentaron que inicialmente confundieron los disparos con petardos, debido a las festividades en la localidad. Un testigo relató: “Me asomé y vi la ambulancia; entraron al chico a la ambulancia y ya se fueron todos, y se quedó la Guardia Civil con la calle acordonada”. Durante la noche, los agentes utilizaron linternas para buscar al sospechoso, revisando incluso las azoteas de los edificios para comprobar si había saltado a otras propiedades. Según vecinos, circulan diversas versiones sobre los acontecimientos, incluyendo que el tirador podría haberse atrincherado con la escopeta en la casa.