Los partidos PSPV, Compromís y EU-Podem han manifestado su oposición a la propuesta de aumentar la tarifa del agua en Alicante, bloqueando así el plan presentado por el consejo de administración de Aguas de Alicante. Las formaciones han cuestionado la gestión del gobierno local liderado por el PP.
La portavoz del PSPV, Ana Barceló, criticó la decisión argumentando que “hace dos años se incrementó la tarifa un seis por ciento” y considera injustificado un nuevo aumento. Destacó además que la empresa ya generó suficientes beneficios para realizar las inversiones planeadas, lo que hace innecesario un incremento adicional. Barceló también señaló que “Barcala manipula las subidas y bajadas de impuestos a su conveniencia”, recordando que recientemente, presionado por Vox, el PP redujo el IBI y el impuesto de construcciones, pero ahora pretende aumentar la tarifa del agua.
Desde Compromís, Sara Llobell, integrante del consejo de Aguas de Alicante, coincidió en que la subida es inapropiada, especialmente tras el reciente aumento de la tasa de basura. Criticó que el PP y Vox promuevan aumentos de tarifas en servicios básicos, mientras son rápidos en bajar el impuesto de sucesiones. Llobell insistió en que “los resultados financieros de Aguas de Alicante no justifican la subida, evidenciando que es una medida política más que económica, que perjudica a las familias trabajadoras”.
EU-Podem también se alineó en contra de la decisión, enfatizando que tras el incremento de la tasa de basura, no es oportuno seguir gravando a las familias. Resaltaron que la empresa mixta ha tenido beneficios constantes de casi ocho millones de euros anuales, lo cual niega la necesidad económica de elevar el coste de un servicio esencial. Según el grupo, el aumento previsto de los ingresos por la tarifa del agua podría haberse evitado, beneficiando a las familias mediante el congelamiento de tarifas.
El portavoz de EU-Podem, Manolo Copé, criticó la incoherencia fiscal del equipo de gobierno, indicando que “no se pueden compensar regalos fiscales como la rebaja del IBI con aumentos en servicios básicos”. Abogó por políticas más justas y sostenibles, proponiendo el fortalecimiento del Fondo Social y el Bono Hídrico, para hacerlo más accesible a familias con bajos ingresos, monomarentales y pensionistas. Copé concluyó subrayando la necesidad de adoptar un sistema tarifario más progresivo y justo, que favorezca el consumo responsable y alivie a quienes tienen menos recursos.