Pérez Galdós provoca más atascos a pesar de la disminución de vehículos en Valencia
Las obras en la avenida Pérez Galdós se han convertido en uno de los proyectos más significativos de los últimos años en Valencia, especialmente debido a su impacto en el tráfico de la ciudad. Aunque no tienen la misma repercusión a nivel urbanístico que las realizadas en la plaza del Ayuntamiento, su incidencia en el tráfico diario es notable, con casi 60.000 vehículos diarios buscando rutas alternativas. Desde la concejalía de Movilidad han confirmado un aumento en los atascos, a pesar de haber menos vehículos en circulación. Actualmente, hay 940.000 coches menos que en 2019 y cerca de 3.000 menos de forma diaria en los accesos a la ciudad, con una reducción de 100.000 vehículos en todo el año.
Un estudio de la concejalía de Movilidad analiza los cambios en los patrones de movilidad de los valencianos tras la pandemia. El informe indica que el tráfico en Pérez Galdós se ha desviado hacia vías como la gran vía Fernando El Católico y Tres Cruces (Bulevar Sur), con incrementos diarios de 9.000 y 6.000 coches, respectivamente, en comparación con octubre de 2024. Esta situación ha agravado los atascos, especialmente considerando que el puente de Campanar está casi inhabilitado para el tráfico. Se trabaja en coordinación con la Policía Local para gestionar los puntos críticos, como Pío Baroja – Manuel de Falla, puente de Campanar – Maestro Rodrigo, Giorgeta – San Vicente, Pío XII – Campanar, Fernando el Católico – giro a Borrull y Lepanto, y Plaza España – San Vicente. La circulación en puntos como el puente del Nou d’Octubre con Maestro Rodrigo se ha vuelto prácticamente imposible.
El documento también destaca una “rápida recuperación” tras la crisis sanitaria, señalando que en 2024 se superaron todas las expectativas en términos de movilidad. Aunque el 33% de los desplazamientos se concentran en la ciudad de Valencia, hay un elevado nivel de interconexión, con el 21% de los viajes realizados entre la capital y las ciudades del área metropolitana. El tráfico dentro de la ciudad está claramente influenciado por los vehículos que acceden desde fuera.
Los datos analizan las intensidades medias diarias de vehículos que entran a Valencia por sus siete accesos principales: avenida del Cid, pista de Silla, pista de Ademuz, avenida Catalunya, Hermanos Machado, Camino Nuevo de Picanya y autovía del Saler. Entre enero y octubre de 2019, más de 6 millones de vehículos accedían diariamente, reduciéndose en 2025 en unos 100.000 coches. Esta disminución también se refleja en el tráfico interno de Valencia, con un descenso del 5%, de 18 millones de vehículos diarios en diez meses de 2024 a poco más de 17 millones en el mismo periodo de este año.
Desde Movilidad interpretan que la disminución de coches tanto en accesos como dentro de la ciudad indica una reducción general en el tráfico, probablemente por un cambio en el uso del transporte público. EMT, Metrovalencia y los carriles bici están en aumento, especialmente después de la reactivación de la línea 1 en verano de 2025. El informe destaca que las intensidades de tráfico interno de 2019 aún no se han alcanzado.